El guanaco, símbolo neuquino en peligro: qué hace falta para salvarlo

Ayer se conmemoró el Día Internacional del Guanaco. En Neuquén, la especie está categorizada como vulnerable y su conservación depende de proteger los ecosistemas donde vive y frenar amenazas como la caza furtiva y la competencia con el ganado.
General24/08/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

El domingo pasado se conmemoró el Día Internacional del Guanaco, una fecha que desde 2024 busca poner en valor a uno de los grandes herbívoros nativos de Sudamérica. En Neuquén, donde la especie está categorizada como vulnerable según la Resolución 0887/21, su conservación representa un desafío concreto que involucra ecosistemas, biodiversidad y las comunidades locales que comparten territorio con estos animales.

Para entender por qué el guanaco importa tanto en Neuquén hay que mirar primero la historia. Históricamente, la especie habitaba prácticamente toda la provincia, excepto en los sectores de bosques densos. Hoy, sin embargo, ha desaparecido de amplias zonas del oeste y centro neuquino. Sus poblaciones subsisten principalmente en sistemas serranos y montañosos, donde encuentran refugio. Esta retracción no es casualidad: responde a décadas de presión sobre el territorio y sus recursos.

El guanaco es un mamífero que puede alcanzar entre 1 y 1,20 metros de altura a la cruz y pesar aproximadamente entre 100 y 140 kilogramos. Su cuerpo presenta tonalidades amarronadas, con la cabeza más oscura y las partes ventrales y las patas de color más claro. Es un animal adaptado a las condiciones de la Patagonia y un corredor veloz que puede alcanzar aproximadamente los 59 kilómetros por hora. Pero su valor no está en su velocidad: está en su rol dentro de los ecosistemas áridos y semiáridos donde vive. Como herbívoro, consume principalmente pastos y, al cortarlos con sus fuertes dientes, deja las raíces en el suelo, favoreciendo el rebrote de la vegetación. De esta manera, interviene activamente en la dinámica de los pastizales y en el funcionamiento de los ambientes que habita. Su presencia también se relaciona con procesos vinculados a la captura de carbono, convirtiéndolo en un aliado natural frente a los desafíos del cambio climático.

La disminución de sus poblaciones no es un fenómeno exclusivamente provincial. Se estima que actualmente sobreviven alrededor de 600.000 individuos en toda Sudamérica, frente a los aproximadamente 50 millones de ejemplares que existían en América al momento de la llegada de los españoles. Cerca del 95 por ciento de los individuos remanentes se encuentran en Argentina. En Neuquén, entre las principales amenazas se encuentran la competencia con el ganado, especialmente ovino y caprino, la apertura de caminos y picadas vinculadas a distintas actividades productivas, y la caza furtiva que se facilita con estas nuevas vías de acceso.

Para el neuquino que recorre las estepas de la provincia, el guanaco es parte del paisaje cotidiano. Pero su preservación implica decisiones concretas. La provincia impulsa iniciativas destinadas a mejorar la conectividad de sus poblaciones, entre ellas el Corredor del Guanaco La Payunia-Auca Mahuida, una propuesta orientada a preservar los procesos ecológicos y favorecer la continuidad de los ambientes utilizados por la especie. Conservar estos corredores significa mantener conectados distintos sectores del territorio y permitir que la fauna pueda desplazarse y desarrollar sus ciclos naturales. Esto implica también conservar pastizales, estepas y otros ambientes que forman parte del patrimonio natural neuquino. Cada grupo de guanacos tiene comportamientos particulares: los machos adultos forman pequeños grupos familiares, mientras que los individuos jóvenes suelen integrar grupos numerosos de solteros. Los territorios son delimitados mediante deposiciones de materia fecal que se acumulan en sitios específicos conocidos como bosteadores.

El guanaco no es solamente una especie de importancia ecológica. Su presencia está profundamente vinculada con la historia y las culturas de los pueblos que habitan la Patagonia. A lo largo del territorio, su figura forma parte de relatos, representaciones y saberes transmitidos entre generaciones. En la cadena alimentaria, es uno de los principales consumidores de vegetación de los ambientes áridos y semiáridos y constituye una presa importante para dos de los grandes carnívoros nativos de la región, el puma y el zorro colorado o de culpeo. Preservar una especie es, por lo tanto, cuidar todo el ecosistema que la rodea.

Lo que hay que saber

  • En Neuquén, el guanaco está categorizado como vulnerable y ha desaparecido de amplias zonas del oeste y centro provincial, subsistiendo principalmente en sistemas serranos y montañosos.
  • La especie cumple un rol fundamental en los ecosistemas áridos y semiáridos al favorecer el rebrote de pastizales y contribuir a procesos vinculados a la captura de carbono.
  • La provincia impulsa el Corredor del Guanaco La Payunia-Auca Mahuida para mejorar la conectividad de sus poblaciones y frenar amenazas como la competencia con ganado y la caza furtiva.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el guanaco está desapareciendo de Neuquén?

Principalmente por la competencia con el ganado ovino y caprino, la apertura de caminos vinculados a actividades productivas que facilitan la caza furtiva, y la pérdida de hábitat. Históricamente habitaba casi toda la provincia, pero ahora subsiste solo en zonas serranas y montañosas.

¿Qué puedo hacer como neuquino para ayudar a conservar al guanaco?

Apoyar iniciativas de conectividad de territorios, promover formas de producción compatibles con la conservación de fauna silvestre, denunciar la caza furtiva, y valorar al guanaco como parte del patrimonio natural y cultural de Neuquén que todos debemos cuidar.

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