Figueroa promete una Neuquén sin deuda en 2030 con Vaca Muerta como motor

El gobernador presentó una hoja de ruta financiera y de infraestructura con metas concretas hasta 2030. La provincia superará el millón de habitantes y el plan busca convertir los ingresos energéticos en obras estructurales.
Actualidad30/05/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

El gobernador Rolando Figueroa presentó este sábado 30 de mayo una visión estratégica del gobierno provincial con una promesa central: llegar al año 2030 con equilibrio fiscal, infraestructura consolidada y sin deuda pública estructural. El mandatario expuso el plan ante su gabinete y describió el momento actual como "un punto de inflexión histórico" para la provincia de Neuquén, impulsado por los ingresos que genera la actividad en Vaca Muerta.

El contexto del anuncio no es menor. Cuando Figueroa asumió la gobernación, la provincia cargaba con una deuda pública de 1.800 millones de dólares y un déficit de infraestructura estimado en 4.000 millones de dólares, acumulado durante años en escuelas, hospitales, plantas de agua, cloacas y redes de gas. Neuquén arrastraba esa brecha en un momento en que la demanda de energía global empujaba al alza los ingresos por hidrocarburos, lo que generaba una presión doble: más recursos disponibles, pero también más expectativas y más población llegando a la provincia.

Durante la gestión actual, según informó el propio gobernador, se canceló cerca del 48 por ciento de la deuda heredada y se financiaron más de 1.000 millones de dólares en infraestructura. La hoja de ruta presentada proyecta una reducción progresiva del déficit en obras: de los 4.000 millones de dólares iniciales, pasará a 2.400 millones a fines de 2026, luego a 1.450 millones en 2027 y a apenas 500 millones en 2028. Para 2029, el gobierno espera pasar al superávit en infraestructura. Figueroa fue explícito: "Ya para 2029 pasaremos a tener superávit porque vamos a tener toda la infraestructura que necesitamos con los accesos a Neuquén, las rutas de Vaca Muerta, las rutas del interior, las escuelas, el gas y otras". En materia educativa, uno de los datos más llamativos es la reducción de aulas tráiler: al inicio de la gestión había más de 700, cifra que hoy se redujo a la mitad, mientras se construyen 85.000 metros cuadrados de nuevas escuelas en toda la provincia.

El plan también pone foco en el crecimiento demográfico, que es uno de los desafíos más concretos para cualquier gobierno provincial. Neuquén está a punto de superar el millón de habitantes y solo durante el último año llegaron más de 21.000 nuevos residentes, de los cuales 4.000 son personas en edad escolar. Esa presión sobre los servicios es constante y obliga a una planificación permanente. Figueroa lo resumió con una advertencia que apunta tanto hacia adentro como hacia los inversores privados: "Tenemos una oportunidad histórica. Si no aprovechamos estos años para desarrollar la economía mientras el mundo demanda gas y petróleo, esos recursos quedarán bajo tierra como una cosecha no levantada". La metáfora agraria, poco frecuente en el discurso de un gobernador de una provincia petrolera, resume bien la urgencia que transmite el mandatario.

Para el vecino neuquino, el impacto más directo de este plan se mide en obras concretas: más escuelas, rutas en mejor estado, accesos a Neuquén capital, redes de gas en localidades del interior y hospitales con mayor capacidad. Si las metas se cumplen en los plazos anunciados, 2030 marcaría un punto de quiebre en la historia fiscal de la provincia, con una deuda saneada y una infraestructura que acompañe el crecimiento. El desafío no es menor: implica sostener la ejecución durante cuatro años consecutivos en un contexto nacional volátil y con una economía provincial que depende en gran medida de la evolución del precio del petróleo y el gas en los mercados internacionales.

Lo que hay que saber

  • Al asumir, Figueroa heredó una deuda de 1.800 millones de dólares y un déficit de infraestructura de 4.000 millones. Ya canceló el 48% de la deuda y financió más de 1.000 millones en obras.
  • El plan proyecta una reducción progresiva del déficit en infraestructura: 2.400 millones en 2026, 1.450 millones en 2027, 500 millones en 2028, superávit en 2029 y provincia sin deuda estructural en 2030.
  • Neuquén recibió más de 21.000 nuevos habitantes solo en el último año, con 4.000 en edad escolar, lo que obliga a expandir la infraestructura educativa de forma permanente.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa que Neuquén llegue a 2030 sin deuda?

Significa que la provincia no tendría compromisos financieros estructurales pendientes, es decir, no destinaría parte de sus ingresos anuales al pago de deuda heredada. Eso liberaría recursos para sostener servicios y obras sin depender de nuevo endeudamiento.

¿Las obras anunciadas ya están en ejecución o son proyecciones?

Parte de las obras está en marcha, como la construcción de 85.000 metros cuadrados de escuelas y la reducción de aulas tráiler de más de 700 a la mitad. Las proyecciones de déficit para 2027, 2028 y 2029 son metas que dependen de mantener el ritmo de inversión y los ingresos energéticos actuales.

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