La guardaparque que cuida los pehuenes de Villa Pehuenia: "La naturaleza de Neuquén es nuestra casa"

Florencia Fagini trabaja en las Áreas Naturales Protegidas Batea Mahuida y Chañy desde 2023 y convirtió su pasión por la naturaleza en una misión de conservación. En el Día Mundial del Medio Ambiente habló de los desafíos reales que enfrenta cada día.
General06/06/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

En el marco del Día Mundial del Medio Ambiente, celebrado el 5 de junio, Florencia Melisa Fagini, guardaparque de las Áreas Naturales Protegidas Batea Mahuida y Chañy en Villa Pehuenia, puso en palabras lo que vive a diario: la tensión permanente entre un patrimonio natural único y las amenazas concretas que lo acechan. Fagini integra desde 2023 el Sistema Provincial de Áreas Naturales Protegidas de Neuquén y es una de las voces más cercanas al territorio que la provincia destina a la conservación de uno de sus ecosistemas más frágiles y valiosos.

Villa Pehuenia no es un destino turístico cualquiera. Sus bosques de araucaria, sus lagunas de montaña y su biodiversidad singular la convierten en uno de los puntos más sensibles del mapa ambiental neuquino. Las áreas protegidas donde trabaja Fagini fueron creadas específicamente para preservar la Araucaria araucana, el pehuén, árbol milenario y símbolo de la identidad provincial y de la cultura mapuche. En un contexto en el que el turismo en la zona crece sostenidamente y la presión sobre los ecosistemas aumenta, la presencia de guardaparques formados y comprometidos resulta clave para que las políticas de conservación no queden solo en el papel.

El trabajo cotidiano de Fagini abarca un espectro amplio: recorridas por senderos, monitoreo de fauna, restauración de ambientes degradados, charlas educativas en escuelas y comunidades, control de actividades ilegales y recopilación de datos científicos sobre el estado de conservación de especies y ambientes. En Batea Mahuida, una de las preocupaciones centrales es el tránsito de vehículos 4x4 fuera de los caminos habilitados, práctica que daña la flora, altera el suelo y genera impacto sonoro sobre la fauna. En el área de Chañy, el problema más urgente tiene nombre propio: el visón americano, una especie exótica invasora introducida hace décadas que se expande sin control y representa una amenaza directa para la fauna nativa, incluyendo al monito de monte, al pato de los torrentes y a la ranita patagónica, ya que no tiene depredadores naturales en la zona. Para controlarlo, el equipo despliega trampas de captura y cámaras trampa de manera permanente.

Además del visón y las 4x4, Fagini advierte sobre cambios que ya son visibles en el paisaje: períodos de sequía más prolongados, nevadas menos intensas y un avance urbano que presiona sobre los bordes de las áreas protegidas. Estos procesos modifican la disponibilidad de agua, alteran los ciclos de los ecosistemas y empujan a algunas especies hacia zonas pobladas. El bosque que rodea Villa Pehuenia alberga, entre otros, al carpintero patagónico, al chinchillón, al pato de anteojos y a especies vegetales como el ñire, la lenga, el radal y la caña colihue. Todas ellas, interdependientes dentro de un sistema que, si se rompe en un punto, puede desestabilizarse en cadena.

Para el vecino neuquino que visita Villa Pehuenia, el mensaje de Fagini es concreto: las áreas protegidas no son simplemente un atractivo para fotografiar. Son reservorios de biodiversidad que regulan el agua, protegen el suelo y garantizan que las generaciones futuras encuentren algo más que ruinas de un ecosistema. La guardaparque subraya que la educación ambiental es tan importante como el control territorial, porque cuando la gente entiende por qué existe una especie o un bosque, se convierte en aliada activa de su cuidado. Ese cambio cultural, sostiene, es el que puede marcar la diferencia a largo plazo.

Lo que hay que saber

  • Florencia Fagini integra desde 2023 el Sistema Provincial de Áreas Naturales Protegidas de Neuquén y trabaja en Batea Mahuida y Chañy, dos áreas creadas principalmente para conservar la Araucaria araucana (pehuén) y su ecosistema asociado en Villa Pehuenia.
  • Las principales amenazas que enfrenta el área son el tránsito de vehículos 4x4 fuera de caminos habilitados en Batea Mahuida y la expansión del visón americano, especie exótica invasora sin depredadores naturales, en Chañy.
  • El trabajo de los guardaparques combina control territorial, monitoreo científico, restauración ambiental y educación comunitaria, siendo esta última considerada por Fagini como una herramienta de conservación tan poderosa como cualquier medida de vigilancia.

Preguntas frecuentes

¿Puedo visitar las Áreas Naturales Protegidas Batea Mahuida y Chañy si viajo a Villa Pehuenia?

Sí, ambas áreas reciben visitantes, pero es fundamental respetar los senderos habilitados y las indicaciones de los guardaparques. El tránsito fuera de los caminos autorizados, especialmente con vehículos 4x4, está prohibido y genera daño real sobre la flora y la fauna. Antes de ingresar, consultá con el personal del área sobre los recorridos permitidos.

¿Qué es el visón americano y por qué es un problema en Neuquén?

El visón americano es una especie carnívora introducida originalmente para la industria peletera que escapó o fue liberada y se reprodujo en ambientes patagónicos. Al no tener depredadores naturales en la zona, se expande rápidamente y ataca a aves, anfibios y pequeños mamíferos nativos, amenazando la biodiversidad de ríos, lagos y humedales. En el Área Natural Protegida Chañy, los guardaparques trabajan activamente para monitorear y controlar su presencia.

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