Caballos, montaña y una vida entera: la historia del emprendedor que galopa en Moquehue

José María Cordero lleva más de 25 años ofreciendo cabalgatas en el lago Moquehue, en la provincia de Neuquén. Hoy, con habilitación provincial en mano, su historia familiar tiene un nuevo capítulo.
General30/04/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

A orillas del lago Moquehue, uno de los rincones más impresionantes de la provincia de Neuquén, hay un hombre que conoce cada sendero de memoria. José María Cordero es el alma de Cabalgatas Arroyo Verde, un emprendimiento turístico que nació en 1998 en Villa Pehuenia y que, desde entonces, no paró de crecer. Con una tropilla de caballos dóciles y bien entrenados, la propuesta está pensada para todo tipo de visitante: no hace falta experiencia previa para sumarse a la aventura.

La oferta de recorridos es variada. Las salidas más cortas duran dos horas y se repiten tres veces por día durante la temporada alta. Pero para quienes quieren ir más adentro de la montaña, también hay cabalgatas de tres o cuatro días que conectan puntos como la Laguna Corazón, el Río Litrán y el volcán Batea Mahuida. Uno de los circuitos más elegidos avanza por el Arroyo Verde hasta la base del cordón montañoso Bella Durmiente, donde el bosque, el agua y la altura se combinan en un paisaje difícil de olvidar.

Como pasa con casi todo en la Patagonia, el ritmo de trabajo lo marcan las estaciones. En verano, la demanda es intensa y los caballos recorren los senderos a diario. En invierno, la nieve obliga a bajar la intensidad: los animales descansan en un campo y solo se mantienen tres o cuatro caballos disponibles para salidas reducidas. Una forma inteligente de cuidar tanto el negocio como el bienestar de los animales.

Detrás de este emprendimiento hay una historia familiar cargada de esfuerzo. Álvaro Cordero, hijo de José, fue quien impulsó la obtención de la habilitación oficial ante el ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de la provincia de Neuquén. El proceso incluyó un curso que obligó a José a viajar frecuentemente hasta Villa Traful, con muchas horas de camino de por medio. El trámite se completó a través del portal Tramitur, que según la familia facilitó notablemente el proceso. El balance es positivo: destacan el acompañamiento del equipo de turismo provincial ante cada duda o requisito.

Para Álvaro, ver a su padre con la habilitación definitiva tiene un valor que va más allá de lo administrativo. José María lleva toda su vida vinculado a los caballos, y ese amor profundo por los animales es, en definitiva, el motor que hace que Cabalgatas Arroyo Verde siga siendo mucho más que un negocio turístico en el corazón de la Patagonia neuquina.

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