La gastronomía patagónica se toma la semana: llega a Neuquén el Encuentro Bioceánico Hispano Latino

Un circuito internacional de cocina, cultura y turismo recorrerá la región del 18 al 24 de abril. Villa El Chocón tendrá su protagonismo el martes 21.
Actualidad14/04/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

La provincia de Neuquén será uno de los escenarios principales de una propuesta gastronómica de escala internacional que conectará destinos de la Patagonia argentina y chilena. El Encuentro Bioceánico Hispano-Latino de Gastronomía, conocido como Enbhiga, presentó su edición «Historias & Caminos» en Neuquén capital, en el marco de sus primeros diez años de trayectoria. El evento reúne a referentes de Argentina, Chile, Perú y España en torno a la cocina, el turismo y el intercambio cultural.

El recorrido arrancará el 18 de abril en Curarrehue, Chile, y durante siete días irá sumando paradas en localidades de peso turístico como Junín de los Andes, Neuquén capital, Cipolletti, Villa El Chocón y San Carlos de Bariloche. En territorio neuquino, las actividades también incluirán a Centenario, con experiencias gastronómicas, capacitaciones y encuentros con actores del sector productivo y turístico.

Uno de los momentos más esperados será la visita a Villa El Chocón, prevista para el martes 21 de abril. Allí se realizará un recorrido por el museo local y una intervención con estudiantes, apostando a la articulación educativa como parte del valor del evento. Una señal clara de que este tipo de iniciativas no se quedan solo en los manteles y las copas, sino que dejan algo en el territorio.

A lo largo de la semana, cocineros y empresarios de Perú y Chile compartirán técnicas y saberes con colegas y estudiantes de la región, generando espacios concretos de formación e intercambio. La participación del sector empresarial turístico también apunta a construir vínculos estratégicos que consoliden a la provincia de Neuquén como un destino gastronómico de referencia a nivel regional e internacional.

Enbhiga propone un formato que combina experiencias en territorio, contacto directo con productores locales y actividades con instituciones educativas, poniendo en valor la identidad culinaria patagónica como motor de desarrollo. Una semana intensa que promete dejar huella —y buen sabor de boca— en cada rincón que atraviese.

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