Hantavirus en Neuquén: todo lo que tenés que saber para protegerte

La zona cordillerana y precordillerana de la provincia de Neuquén es considerada área endémica. Conocer cómo prevenir el contagio puede marcar la diferencia.
General09/04/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

El hantavirus sigue siendo una amenaza real en la provincia de Neuquén, especialmente para quienes viven, trabajan o hacen turismo en la región cordillerana y precordillerana. El responsable de transmitir la enfermedad es el ratón colilargo, un roedor silvestre que elimina el virus a través de su orina, saliva y heces. Desde el Ministerio de Salud provincial recuerdan que las precauciones son necesarias durante todo el año, sin importar la época.

La principal vía de contagio es la inhalación: respirar partículas de aire contaminado en espacios donde el roedor estuvo presente, ya sea un galpón, una huerta, un pastizal o incluso una habitación cerrada hace tiempo. También existe riesgo al tener contacto directo con roedores vivos o muertos, sus excrementos o al recibir una mordedura. Los síntomas iniciales —fiebre de 38 grados o más, dolores musculares, escalofríos, tos, náuseas o diarrea— pueden confundirse con un resfrío común, por lo que ante cualquier señal de alerta conviene consultar de inmediato al centro de salud más cercano.

En el hogar, las medidas preventivas apuntan a no darle a los roedores razones para instalarse. Eso implica tapar grietas en paredes, puertas y cañerías, guardar los alimentos en recipientes cerrados, mantener la basura en tachos con tapa hermética y cortar el pasto y la maleza en un radio de al menos 30 metros alrededor de la vivienda. Para limpiar superficies que pudieron estar en contacto con roedores, se recomienda usar una solución de lavandina diluida —una parte de lavandina en diez de agua— dejar actuar 30 minutos y enjuagar. Nunca barrer en seco: el polvo del piso puede estar contaminado.

Para quienes planean salir de camping o hacer excursiones en zonas de riesgo en Neuquén, las recomendaciones son claras: acampar en sitios habilitados, usar carpa con piso y cierre completo, evitar ingresar a construcciones abandonadas o galpones, y no llevarse hojas, tallos ni frutos silvestres a la boca. Si se trabaja con leña, frutas del monte o superficies que estuvieron sin uso, lo indicado es usar guantes, barbijo y antiparras. Ante el hallazgo de un roedor muerto, no tocarlo bajo ninguna circunstancia.

El primer caso registrado en Neuquén data de 1996 y desde entonces la provincia no baja la guardia. La temporada turística en la cordillera neuquina convierte este tema en una prioridad de salud pública que vale la pena difundir. Con información y hábitos simples, el riesgo se reduce considerablemente.

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