Diseño con raíces: la emprendedora del norte neuquino que eligió quedarse y crecer

Fernanda Parada tiene 29 años, vive en Chos Malal y dirige su propio estudio de diseño. Un crédito provincial le dio el impulso que necesitaba para llevar su proyecto al siguiente nivel.
General05/04/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

En muchas localidades alejadas de las grandes ciudades, los jóvenes suelen hacer las valijas apenas pueden. Fernanda Parada hizo exactamente lo contrario: volvió a Chos Malal, en el norte de la provincia de Neuquén, y decidió construir algo propio en el lugar donde nació y se crió. Hoy, a los 29 años, conduce un estudio de diseño que lleva su impronta personal y que ya tiene nombre propio en la zona.

Su propuesta abarca impresión, fotografía profesional y un servicio que hasta ahora no existía en la región: tutorías de identidad visual. Como licenciada en Diseño Visual, Fernanda detectó que muchos emprendedores locales salían al mercado sin una imagen sólida que los representara. Ahí encontró su lugar. Hoy asesora a quienes recién empiezan, ayudándolos a pensar un logo que sea profesional, coherente y, sobre todo, que cuente algo verdadero sobre lo que ofrecen.

Lo que la distingue, según ella misma describe, es la cercanía con sus clientes. Trabaja codo a codo con cada uno, aportando desde lo técnico pero también desde lo emocional y conceptual. Esa forma de vincularse tiene un sustento claro: además de emprendedora, Fernanda es docente en educación media y en formación para adultos. Enseñar es parte de su identidad, y eso se nota en cómo acompaña a quienes están dando sus primeros pasos.

Para dar un salto en equipamiento, accedió al programa Proyecta Futuro del Gobierno provincial, que le otorgó un crédito de seis millones de pesos. Con ese financiamiento incorporó una impresora de mayor tamaño, un plotter de corte, un equipo de sublimación y una cámara fotográfica. Herramientas concretas que le permitieron ampliar su catálogo de servicios y atender una demanda que venía creciendo. Para Fernanda, ese tipo de apoyo no es menor en un contexto económico exigente: hace la diferencia entre seguir apostando o bajar los brazos.

Su historia resume una apuesta genuina al desarrollo local en el norte neuquino. Volvió durante la pandemia, terminó su carrera y resolvió quedarse. No porque no tuviera opciones, sino porque entendió que si algo falta en un lugar, alguien tiene que traerlo. Ese alguien, en este caso, fue ella misma.

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