Lidia de Salvo: cómo el Pinot Noir encontró su identidad en Neuquén

La sommelier neuquina trabaja con Fincas del Limay y destaca por qué la cepa francesa se convirtió en seña de identidad de la vitivinicultura patagónica. Su versatilidad y expresión territorial abren nuevas oportunidades para el turismo enológico local.
General19/08/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

Lidia María de Salvo es sommelier y voz autorizada en la región sobre las características que hacen del Pinot Noir neuquino una cepa de identidad propia. Actualmente colabora con la bodega Fincas del Limay, ubicada en Senillosa, desde donde participa en ferias y actividades destinadas a poner en valor los vinos elaborados en la provincia. Su experiencia profesional no es casual: mientras Neuquén consolida al Pinot Noir como estandarte vitivinícola, especialistas como De Salvo juegan un rol fundamental en comunicar por qué esta variedad francesa trasplantada a la Patagonia representa algo único.

El contexto no es menor. Hace apenas semanas, la provincia de Neuquén presentó un proyecto de ley para impulsar al Pinot Noir como cepa emblemática regional. Esta iniciativa refleja una estrategia deliberada del sector público y privado por consolidar una identidad vitivinícola diferenciada en un mercado nacional saturado de opciones. En Argentina, mientras Mendoza domina con Malbec y otras provincias compiten por sus propias cepas, Neuquén encontró en el Pinot Noir un diferencial competitivo que va más allá del producto: es una cuestión de territorio, clima y narrativa.

De Salvo explica los fundamentos técnicos de esta apuesta. "El Pinot Noir nació en Borgoña, Francia. Es una de las cepas más delicadas prácticamente de todo el mundo. Tiene una piel fina, es de zonas frías, tiene un color suave y notas a frutos rojos", señala. Estos atributos no son decorativos: la piel fina requiere de precisión en el manejo enológico; la preferencia por zonas frías es exactamente lo que ofrece la Patagonia neuquina, donde las temperaturas moderadas y las noches frescas permiten que la cepa desarrolle su máxima expresión. Dicho de otro modo: el clima neuquino no es una limitación para el Pinot, sino su condición ideal.

Pero De Salvo agrega un elemento estratégico que trasciende lo técnico: la versatilidad. "La versatilidad del Pinot es fantástica", resume. Mientras muchos vinos requieren maridajes específicos, el Pinot Noir se adapta a diferentes platos y públicos. Funciona con risottos de hongos de San Martín de los Andes, con cordero patagónico, incluso con comidas ligeras. Esta flexibilidad es crucial para atraer consumidores jóvenes que, según De Salvo, "no eligen vinos con tanta contundencia o con tanta madera". La frescura y acidez natural del Pinot lo hacen accesible para paladares menos experimentados.

En Fincas del Limay, la estrategia comercial refuerza esta diversidad. La bodega elabora dos líneas claramente diferenciadas: una joven denominada Zorro y Arena, y una de alta gama con Pinot Noir Gran Reserva envejecido entre 18 y 24 meses en barrica. "El Pinot normalmente tiene esa transparencia, esa suavidad en el color y en el sabor, pero el Pinot que hacen ellos de alta gama, lo que le da la barrica es esa potencia y esa otra fuerza", observa De Salvo. Esta dualidad es inteligente desde el punto de vista de posicionamiento: permite captar tanto al consumidor que busca un vino fresco y accesible como al que persigue complejidad y envejecimiento. En ferias de vino, asegura, los visitantes "lo vienen a buscar mucho y repiten la copa, porque es como que no pueden entender. Del Pinot que conocen sale, digamos, de lo común".

Para el visitante neuquino y para quienes planean turismo enológico en la provincia, estas dinámicas tienen implicancias concretas. El Pinot Noir se está convirtiendo en un atractor turístico por derecho propio. El calendario de eventos alrededor del Día Mundial del Pinot Noir (celebrado el 18 de agosto) incluye el Foro del Pinot Neuquino, pensado para profesionales de la cadena vitivinícola, y La Noche del Pinot, abierta al público general, prevista para el 22 de agosto en el Centro de Convenciones Domuyo. Estos espacios no son meramente celebratorios: funcionan como plataformas para educar al consumidor local y potenciar la demanda turística. De Salvo destaca también el trabajo de especialistas minoristas como "Vino a tu Casa", vinoteca que se dedica exclusivamente a vinos patagónicos y "hacen un trabajo muy grande en todo lo que es promocionar y enfatizar y darle valor, no solo al Pinot, sino a todas las cepas que tenemos en la Patagonia".

Lo que hay que saber

  • El Pinot Noir es una cepa francesa que encontró en la Patagonia neuquina condiciones climáticas ideales para expresar su máximo potencial, con temperaturas frías y noches que favorecen su desarrollo.
  • Neuquén presentó recientemente un proyecto de ley para consolidar al Pinot Noir como cepa emblemática provincial, diferenciándose de otras regiones vitivinícolas del país.
  • Su versatilidad gastronómica y accesibilidad para consumidores jóvenes lo convierten en una herramienta estratégica para expandir el turismo enológico en la provincia.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el Pinot Noir de Neuquén es diferente al de otros lugares?

El clima frío de la Patagonia neuquina es ideal para esta cepa francesa. Las temperaturas moderadas y noches frescas permiten que desarrolle su carácter distintivo: color suave, notas a frutos rojos, frescura y acidez natural. Además, bodegas como Fincas del Limay ofrecen expresiones variadas (joven y gran reserva) que muestran las múltiples facetas del Pinot neuquino.

¿Dónde puedo probar o comprar Pinot Noir neuquino?

Puedes encontrar Pinot Noir de la provincia en bodegas como Fincas del Limay (ubicada en Senillosa), en vinotecas especializadas como "Vino a tu Casa" (dedicada exclusivamente a vinos patagónicos), y en eventos como La Noche del Pinot (prevista para el 22 de agosto en el Centro de Convenciones Domuyo de Neuquén capital). También participan en ferias vitivinícolas regionales.

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