Figueroa viaja a Nación con agenda defensiva: Zona Fría, rutas y Vaca Muerta en el centro

El gobernador se reunirá con el jefe de Gabinete Diego Santilli para asegurar subsidios patagónicos, avanzar en traspasos de rutas estratégicas y mejorar conectividad hacia el yacimiento petrolero.
General18/08/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

El gobernador Rolando Figueroa llevará a Buenos Aires una agenda defensiva con cuatro ejes clave que buscan proteger los intereses de Neuquén frente al Gobierno nacional. La reunión será con el ministro Jefe de Gabinete de Ministros Diego Santilli, en la que planteará desde garantías sobre subsidios de Zona Fría hasta avances concretos en infraestructura vial y conectividad regional.

En el contexto actual de política económica nacional, donde los regímenes especiales han sido objeto de revisión, la postura de Figueroa apunta a blindar recursos que son estructurales para la Patagonia neuquina. La provincia depende significativamente del régimen de Zona Fría, que subsidia combustibles y energía en toda la región austral. "Vamos a pedir manifestaciones expresas en lo que respecta a la Zona Fría. Queremos que el jefe de Gabinete exprese que no se va a tocar el monto del subsidio que le corresponde a Neuquén y a la Patagonia", afirmó el mandatario provincial. Este punto no es menor: cualquier recorte impactaría directamente en la economía local y en el costo de vida de los neuquinos.

El segundo eje gira en torno al traspaso de rutas nacionales. Figueroa ha identificado específicamente cuatro corredores estratégicos que la provincia busca administrar: la ruta 242 que lleva al Paso Internacional Pino Hachado, la ruta 231 hacia Paso Cardenal Samoré, la ruta 40 y la ruta 237, todas ellas vinculadas a conectividad con Bariloche y la cordillera. El gobernador reconoció que existen trabas burocráticas para concretar estos traspasos, lo que sugiere que el diálogo con Nación será crucial. Además, mencionó avances en la ruta 22 y trabajo conjunto con el intendente de Neuquén capital Mariano Gaido en infraestructura vial. Otro corredor de importancia turística es la ruta de los Siete Lagos, cuyo traspaso permitiría a la provincia jerarquizar y desarrollar ese destino con mayor libertad operativa.

El tercer tema central es la conectividad hacia Vaca Muerta. Con el yacimiento petrolero como motor económico provincial, Figueroa busca resolver un problema estructural: el impacto del tránsito pesado sobre ciudades como Neuquén capital y localidades intermedias. Para ello, la provincia trabaja en un proyecto conjunto con Río Negro y el Consejo Federal de Inversiones (CFI) que busque alternativas de acceso que reduzcan la presión sobre los corredores actuales. "Queremos avanzar en un proyecto con Río Negro, en conjunto con el CFI, para poder evaluar de qué manera mejorar la transitabilidad hasta Vaca Muerta, con un menor impacto hacia las ciudades que estamos desarrollando", explicó.

El cuarto eje es la Ley de Tierras. Neuquén votó en contra de la normativa nacional por sostener una visión diferente sobre la administración de tierras fiscales. La provincia posee aproximadamente el 33 por ciento de su territorio bajo dominio fiscal, un patrimonio considerable que Figueroa busca gestionar conforme a sus propios criterios de desarrollo. En los próximos días, la administración provincial presentará un programa de desarrollo específico para esas tierras. "Tenemos otra filosofía respecto de a quién le corresponde la tierra y de qué manera la podemos administrar", sostuvo, enfatizando la necesidad de prudencia en decisiones vinculadas al patrimonio provincial.

Lo que distingue la estrategia de Figueroa es el énfasis en el diálogo institucional como mecanismo para defender los intereses locales, aun cuando existan diferencias políticas con el gobierno nacional. "Es importante siempre el diálogo. Si no coincidimos ideológicamente o bien consideramos que algo le hace daño a Neuquén, nos oponemos", afirmó. Esta postura refleja un equilibrio político deliberado: mantener canales abiertos con Buenos Aires sin renunciar a reclamos específicos. Para los neuquinos, estas gestiones inciden directamente en el costo de vida (Zona Fría), en la calidad de infraestructura vial local y regional (rutas), en la mitigación de problemas urbanos (impacto de Vaca Muerta) y en las oportunidades de desarrollo territorial (tierras fiscales). Cada uno de estos puntos tiene consecuencias concretas en la vida cotidiana de los ciudadanos de la provincia.

Lo que hay que saber

  • Figueroa solicita garantías expresas del Gobierno nacional para mantener intacto el subsidio de Zona Fría que beneficia a toda la Patagonia y es clave para la economía neuquina.
  • La provincia busca asumir la administración de cuatro rutas nacionales estratégicas (242, 231, 40 y 237) además de la ruta de los Siete Lagos para mejorar conectividad y desarrollo turístico.
  • Neuquén presentará en los próximos días un programa propio de desarrollo para tierras fiscales que representan el 33 por ciento del territorio provincial, rechazando la visión de la Ley de Tierras nacional.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la Zona Fría y por qué Figueroa la defiende tanto?

La Zona Fría es un régimen especial que subsidia combustibles y energía en la Patagonia para compensar los altos costos de operación en regiones australes. Para Neuquén, es fundamental porque reduce el costo de vida de los ciudadanos y la operación de empresas. Figueroa busca que el Gobierno nacional asegure que no recortará este subsidio.

¿Por qué Neuquén quiere que le traspasen las rutas nacionales?

Al administrar sus propias rutas, la provincia ganaría autonomía para invertir en mantenimiento, mejorar la seguridad vial y desarrollar estrategias de conectividad local sin depender de Buenos Aires. Las rutas que busca traspasar son estratégicas para el turismo (Siete Lagos) y para accesos fronterizos (Pino Hachado, Cardenal Samoré).

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