33 años de vocación: la historia de Claudia Flores, la enfermera que eligió Picún Leufú

Desde 1993, Claudia Flores acompaña nacimientos, urgencias y despedidas en el hospital de Picún Leufú. Hoy como directora, a los 55 años y a puertas de la jubilación, reflexiona sobre una vida dedicada a cuidar con humanidad.
Neuquinidad16/08/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

Claudia Alejandra Flores tiene 55 años, 33 de los cuales dedicados sin pausa a la salud pública en Picún Leufú. Nació en Cutral Co, se formó como auxiliar de enfermería en la Cruz Roja en 1990, pero fue en la localidad cordillerana donde construyó una carrera profesional tejida con vocación, compromiso y una comprensión profundamente humana del cuidado. Hoy, como directora del hospital local desde hace casi tres años, se prepara lentamente para cerrar una etapa, aunque admite que dejar la enfermería no será sencillo.

En Neuquén, historias como la de Claudia representan el alma de la salud pública provincial. En un contexto donde la retención de profesionales de calidad en localidades del interior es uno de los desafíos permanentes del sistema sanitario, casos como el de esta enfermera demuestran que existen vínculos genuinos entre los trabajadores de salud y sus comunidades. Picún Leufú, con sus poco más de 2.500 habitantes, logró retener durante tres décadas a una profesional que podría haberse trasladado a centros urbanos mayores. Eso habla tanto de su compromiso personal como de cómo una comunidad pequeña puede convertirse en raíz profesional y afectiva.

Claudia llegó a Picún Leufú en 1993, hace exactamente 33 años, cuando el hospital local era un establecimiento de complejidad III con recursos significativamente más limitados que los actuales. En aquella época, los partos aún se realizaban en el hospital, y ella fue testigo y protagonista de esos nacimientos que marcaron profundamente su forma de entender la profesión. Pero fueron los pacientes de cuidados paliativos quienes dejaron las huellas más profundas en su trayectoria. Durante aproximadamente 30 años ha trabajado en ese ámbito, acompañando a pacientes oncológicos en sus últimos días. "En cada paciente oncológico que acompañé encontré una enorme fortaleza, un inmenso amor por la vida", recuerda con emoción.

Su transición hacia la conducción comenzó hace casi tres años. Primero dirigió el área de Enfermería durante un año y medio, y luego asumió la dirección del hospital. Claudia reconoce que "conducir también es una forma de cuidar", aunque admite extrañar la asistencia directa. Desde la dirección, descubrió que organizar recursos, acompañar al personal y mejorar procesos también transforma la vida cotidiana de los pacientes. Ha visto cómo el hospital evolucionó desde 1990 en equipamiento, recursos humanos y especialidades que llegan desde otros centros. Sin embargo, su reclamo es claro: no perder la dimensión humana. "Nosotros tenemos que saber que trabajamos con personas", advierte con la autoridad de quien ha dedicado su vida a ello.

El pivote emocional de la historia de Claudia en Picún Leufú ocurrió durante la pandemia de COVID-19. Después de trabajar un año en plena emergencia sanitaria, ella y su esposo se contagiaron y estuvieron "al borde de la muerte". Sus cuatro hijos quedaron aislados mientras ella y su marido permanecían enfermos. Fue entonces cuando la comunidad se hizo cargo de acompañarlos. Cuando Claudia regresó a la localidad después de un mes de internación y recuperación, encontró a sus vecinos esperándola. Esa experiencia cerró un círculo que ella había estado construyendo durante décadas: "Lo que yo brindo a la comunidad se vio reflejado en ese momento". Hoy, cuando habla de cómo no estar agradecida con la enfermería y con Picún Leufú, reconoce: "Me deben un montón porque cuidaron de mis hijos".

Lo que hay que saber

  • 33 años de trayectoria: Claudia Flores lleva tres décadas trabajando en el hospital de Picún Leufú, a partir de 1993, cuando llegó como enfermera joven desde Cutral Co.
  • De la asistencia a la dirección: Conduce el hospital desde hace casi tres años, después de haber dirigido Enfermería durante 18 meses, buscando ejercer el liderazgo como otra forma de cuidar.
  • Cuidados paliativos como vocación: Aproximadamente 30 de sus 33 años han sido dedicados al acompañamiento de pacientes en cuidados paliativos, especialmente oncológicos, que dejaron en ella aprendizajes profundos sobre la vida.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se jubila Claudia Flores?

No hay una fecha exacta anunciada, pero a los 55 años y con 33 años de servicio, Claudia está en proceso de "poder soltar" según sus propias palabras. Se prepara lentamente para esta etapa, aunque reconoce que imagina continuar siendo enfermera, quizás en un consultorio privado donde pueda seguir ayudando a la gente.

¿Cómo fue la experiencia de Claudia durante la pandemia de COVID-19?

Después de trabajar un año en emergencia sanitaria, Claudia y su esposo se contagiaron de COVID-19 y estuvieron graves, al borde de la muerte. Mientras estaban enfermos, la comunidad de Picún Leufú se hizo cargo de cuidar a sus cuatro hijos. Esta experiencia fue fundamental para reafirmar su conexión emocional con la localidad y los vecinos a quienes ha cuidado durante tres décadas.

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