Figueroa prorrogó la emergencia agraria por sequía en Neuquén

El gobernador extendió por seis meses la emergencia y el desastre agrario en casi todo el territorio provincial. La medida rige desde el 1 de julio de 2026 y ampara a productores con certificado de afectación.
General27/06/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

El gobernador Rolando Figueroa firmó el decreto 862/2026 que prorroga por seis meses la emergencia agraria y el desastre agrario por sequía en casi todo el territorio de la provincia de Neuquén, con excepción de los valles irrigados de los departamentos Añelo y Confluencia. La medida entra en vigencia el 1 de julio de 2026 y sostiene el marco de protección para los productores agropecuarios que vienen enfrentando uno de los déficits hídricos más severos de los últimos años.

La decisión no es aislada ni improvisada. Se apoya en los decretos 1303/2025 y 17/2026, y en la Ley provincial 3117, lo que indica que la emergencia lleva ya varios meses vigente y que las condiciones no solo no mejoraron sino que se agravaron. En Neuquén, la actividad ganadera de secano, la cría de chivos y ovejas en zonas de precordillera y meseta, y la producción apícola dependen de manera crítica de las lluvias invernales y de la acumulación de nieve. Cuando esas variables fallan, el daño se traslada directamente a las familias rurales que viven de esa producción.

Los informes técnicos que respaldaron la prórroga son contundentes. La Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC) alertó que los pronósticos de precipitaciones para las cuencas de los ríos Limay y Neuquén seguirán siendo deficitarios. El dato más alarmante: el 70 por ciento de las precipitaciones en esas cuencas ocurre entre mayo y agosto, un período que en 2025 fue marcadamente seco. Como consecuencia, los caudales diarios del Collón Curá y del Neuquén llegaron a registros iguales o incluso menores al mínimo histórico de 1998, un año que ya había quedado grabado en la memoria hídrica de la región como uno de los más críticos.

A ese diagnóstico se sumó el informe del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), que confirmó la persistencia de un déficit hídrico estructural: caudales por debajo de los valores históricos, escasa acumulación nival y precipitaciones insuficientes. Pero los técnicos de la Subsecretaría de Producción provincial aportaron además un dato de campo que hace aún más visible el problema: la sequía no solo se mantuvo en gran parte del territorio, sino que se profundizó por la caída en la oferta forrajera y la disminución de la cantidad y calidad de la floración de especies nativas e implantadas. Menos pasto, menos flores, menos recursos para el ganado y las colmenas.

Para el vecino y productor neuquino que trabaja en zonas de secano, la prórroga de la emergencia significa acceso concreto a herramientas de alivio económico. El régimen está dirigido a quienes posean certificado de emergencia o desastre agrario, otorgado en función del grado de afectación de su explotación. Eso implica la posibilidad de acceder a beneficios impositivos, refinanciación de deudas fiscales y créditos diferenciados que les permitan sostenerse mientras las condiciones climáticas no se reviertan. Sin esta prórroga, muchos productores quedarían fuera del paraguas de protección justo en el momento en que más lo necesitan.

Lo que hay que saber

  • El decreto 862/2026 prorroga por seis meses la emergencia y el desastre agrario por sequía en casi todo el territorio neuquino, con inicio el 1 de julio de 2026. Quedan excluidos los valles irrigados de Añelo y Confluencia.
  • Los caudales del Collón Curá y del río Neuquén alcanzaron valores iguales o menores al mínimo histórico registrado en 1998, según la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC).
  • Solo acceden a los beneficios del régimen los productores que cuenten con certificado de emergencia o desastre agrario, emitido según el grado de afectación de su capacidad productiva.

Preguntas frecuentes

¿Cómo hace un productor neuquino para acceder a los beneficios de la emergencia agraria?

Debe tramitar el certificado de emergencia o desastre agrario ante la Subsecretaría de Producción de la provincia de Neuquén. Ese certificado acredita el nivel de afectación del establecimiento y habilita el acceso a beneficios impositivos, refinanciación de deudas y líneas de crédito especiales.

¿Por qué la emergencia no incluye los valles irrigados de Añelo y Confluencia?

Porque esas zonas cuentan con riego artificial garantizado y no dependen de las precipitaciones naturales para sostener su producción. La emergencia apunta a proteger a quienes trabajan en secano y cuya actividad depende directamente del agua de lluvia y del deshielo.

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