Las Olletas: el fenómeno geotérmico del Domuyo que enamora al turismo patagónico

En el norte neuquino, dentro del Área Natural Protegida Domuyo, Las Olletas concentra 18 vertientes termales, fumarolas y géiseres naturales que la convierten en uno de los destinos más singulares de la Patagonia. El gobierno provincial impulsa su desarrollo turístico sostenible con guías habilitados y preservación ambiental.
General26/05/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

En el extremo norte de Neuquén, a horas de Chos Malal por la ruta provincial 43, Las Olletas se afirma como uno de los paisajes geotérmicos más extraordinarios de toda la Argentina. El sitio forma parte del Área Natural Protegida Domuyo, una reserva de 92 mil hectáreas creada en 1989 que custodia ecosistemas altoandinos, fauna autóctona y un patrimonio arqueológico prehispánico de enorme valor. Este rincón del norte neuquino combina fumarolas, vertientes hipertermales y pequeños géiseres que brotan del subsuelo con temperaturas que rozan los 90 grados centígrados, configurando una postal que pocos destinos del país pueden igualar.

La importancia de Las Olletas trasciende lo meramente paisajístico. Neuquén viene consolidando su oferta de turismo de naturaleza como motor económico alternativo para las comunidades del interior provincial, donde la actividad hidrocarburífera no siempre llega con igual intensidad. El norte neuquino, con localidades como Las Ovejas y Varvarco, históricamente quedó rezagado frente al corredor de los Lagos del Sur en materia turística. En ese contexto, la puesta en valor de sitios como Las Olletas representa una apuesta estratégica concreta para diversificar la economía regional y retener población en zonas de alta ruralidad.

El recorrido hacia Las Olletas es en sí mismo parte de la experiencia. Desde Chos Malal, la ruta provincial 43 despliega un trayecto que atraviesa paisajes cordilleranos de altísimo impacto visual antes de ingresar al área protegida. Una vez dentro, el visitante puede combinar el avistaje de Las Olletas con otros atractivos del Domuyo, como Los Bolillos, el Cajón del Atreuco y el paraje Aguas Calientes, que actúa como puerta de entrada al sector geotérmico. Las 18 vertientes y los dos arroyos termales e hipertermales del lugar generan manifestaciones visibles de vapor y actividad volcánica superficial que resultan únicas en la Patagonia argentina, colocando a Neuquén en una categoría turística que comparte con muy pocos destinos del continente.

Un aspecto central del modelo de gestión que promueve el gobierno provincial es la obligatoriedad del acompañamiento con guías locales habilitados para ingresar a Las Olletas. La medida no es un capricho burocrático: el sendero no está señalizado, las temperaturas extremas de las aguas representan un riesgo real para quienes se aventuran sin orientación, y la fragilidad del entorno geotérmico exige un manejo cuidadoso para evitar daños irreversibles. Este esquema de turismo guiado genera además un derrame económico directo en las comunidades del área, donde los guías locales son en su mayoría vecinos de Las Ovejas, Varvarco y parajes cercanos que conocen el territorio de generaciones.

Para el vecino neuquino, y especialmente para quienes viven en el norte provincial, Las Olletas representa una oportunidad concreta de desarrollo. La consolidación de este circuito geotérmico como producto turístico de primer nivel implica más visitantes, más demanda de servicios de alojamiento, gastronomía y transporte, y mayor visibilidad para una región que muchas veces queda opacada en el mapa turístico provincial. Quienes planeen visitar el Domuyo deben tener en cuenta que el acceso comienza en la ruta nacional 40 hasta Chos Malal, continúa por la ruta provincial 43 y culmina en camino de ripio hasta Aguas Calientes. La temporada recomendada es primavera y verano, aunque el atractivo geotérmico es visible todo el año. La reserva con guías locales es indispensable y debe gestionarse con anticipación.

Lo que hay que saber

  • Las Olletas se encuentra dentro del Área Natural Protegida Domuyo, una reserva de 92 mil hectáreas en el norte neuquino creada en 1989, que concentra 18 vertientes termales con temperaturas de hasta 90 grados, además de fumarolas y géiseres naturales.
  • El acceso al sitio es obligatoriamente guiado: el sendero no está señalizado y las altas temperaturas del agua y la fragilidad del entorno geotérmico requieren acompañamiento de guías locales habilitados para garantizar la seguridad del visitante y la preservación del ecosistema.
  • El circuito puede combinarse con otros atractivos del área protegida como Los Bolillos, el Cajón del Atreuco y Aguas Calientes, y se accede desde Chos Malal por la ruta provincial 43 pasando por Las Ovejas y Varvarco hasta llegar por camino de ripio al área protegida.

Preguntas frecuentes

¿Cómo llego a Las Olletas desde Neuquén capital?

El recorrido desde Neuquén capital implica tomar la ruta nacional 40 hacia el norte hasta Chos Malal, y desde allí continuar por la ruta provincial 43 pasando por Las Ovejas y Varvarco. Luego se avanza por camino de ripio hasta el paraje Aguas Calientes, ya dentro del Área Natural Protegida Domuyo. Desde ese punto, el ingreso a Las Olletas es exclusivamente con guías locales habilitados, ya que el sendero no está señalizado.

¿Se puede visitar Las Olletas de forma independiente, sin guía?

No. El ingreso a Las Olletas requiere obligatoriamente la presencia de un guía local habilitado. La razón es doble: el sendero no tiene señalización y resulta fácil desorientarse, y las fuentes termales alcanzan temperaturas de hasta 90 grados, lo que representa un riesgo serio para quienes no conocen el terreno. Es recomendable coordinar la visita con anticipación contactando operadores turísticos de Chos Malal, Las Ovejas o Varvarco.

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