Ailinco, el paraje del norte neuquino donde arranca el Camino de la Fe

La Capilla Nuestra Señora de Lourdes, en el paraje Ailinco, es el punto de partida de una ruta espiritual de más de 650 kilómetros que une 40 sitios sagrados en toda la provincia. Cada febrero, jinetes y peregrinos reviven una tradición que mezcla devoción, historia salesiana e identidad criancera.
General24/05/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

En el paraje Ailinco, departamento Minas del norte neuquino, una capilla humilde marca el inicio del llamado Camino de la Fe, una huella espiritual de más de 650 kilómetros que enlaza más de 40 sitios sagrados a lo largo de la provincia de Neuquén. La Capilla Nuestra Señora de Lourdes, levantada en un rincón agreste donde el viento y el silencio son parte del paisaje, es mucho más que un templo: es el símbolo de una comunidad que encontró en la fe su forma de resistir y de identificarse.

El norte neuquino es una zona históricamente postergada en términos de infraestructura y servicios, pero profundamente rica en cultura y tradición. El departamento Minas, al que pertenece Ailinco, concentra localidades como Tricao Malal, Varvarco y Manzano Amargo, comunidades pequeñas donde la vida gira en torno a la ganadería trashumante y los ciclos del campo. En ese contexto, las capillas no son solo espacios religiosos: son los principales puntos de encuentro social y cultural de una región que durante décadas creció con escasa presencia estatal y mucha presencia salesiana.

La historia de la Capilla Nuestra Señora de Lourdes comenzó en 1968, cuando Felipe Urrutia cedió un galpón, un almacén de campo, para que la comunidad tuviera un lugar de reunión espiritual. Fue un gesto sencillo que con el tiempo adquirió una dimensión mucho mayor. En 1987, el padre salesiano Ceferino Miase impulsó la construcción definitiva del templo, consolidando lo que hoy es un punto de referencia en el mapa espiritual y turístico de la provincia. Detrás de esa historia se reconoce también el legado de figuras como Domingo Milanesio, conocido como el Patiru Domingo, y Bartolomé Panaro, misioneros salesianos que durante el siglo XIX y principios del XX recorrieron la Patagonia sembrando comunidades donde antes solo había dispersión y aislamiento.

El momento más convocante del año en Ailinco llega cada febrero, con la festividad de la Virgen de Lourdes, cuya historia original se remonta a 1858 en Francia, cuando Bernardita Soubirous relató las apariciones en la localidad de Lourdes. En el norte neuquino esa devoción tomó raíces propias: la Virgen es patrona de los crianceros, símbolo de protección para quienes viven una existencia marcada por la trashumancia, las distancias y la dureza del clima cordillerano. Cada 10 de febrero, jinetes que parten desde Tricao Malal atraviesan durante tres días montañas y valles en una cabalgata que es tanto promesa como rito. La noche del 10, antorchas iluminan el camino hacia el calvario y los fieles entonan un festejo a la Virgen bajo el cielo abierto del Alto Neuquén. Al día siguiente, la misa central abre paso a bautismos, casamientos y un almuerzo popular donde la comunidad se reencuentra.

Para el vecino neuquino interesado en el turismo cultural y religioso, Ailinco representa una oportunidad real de conectar con una dimensión de la provincia que no aparece en los circuitos habituales de la Patagonia andina. El acceso se realiza por la ruta provincial 54 y la ruta provincial 43, desde Manzano Amargo pasando por Varvarco, un recorrido escénico que atraviesa el valle del río Neuquén y zonas de veranada. No es un camino sencillo, pero esa misma exigencia forma parte de la experiencia. El Camino de la Fe, del que Ailinco es punto de partida, propone una forma diferente de recorrer Neuquén: a pie, a caballo o en vehículo, pero siempre con tiempo para detenerse y escuchar lo que cada comunidad tiene para contar.

Lo que hay que saber

  • La Capilla Nuestra Señora de Lourdes en el paraje Ailinco, departamento Minas, es el punto de inicio del Camino de la Fe, una ruta espiritual de más de 650 kilómetros que conecta más de 40 sitios sagrados en toda la provincia de Neuquén.
  • La capilla tiene origen en 1968, cuando Felipe Urrutia cedió un galpón de campo, y tomó su forma definitiva en 1987 gracias al impulso del padre salesiano Ceferino Miase, dentro de una tradición misionera que incluye figuras como Domingo Milanesio y Bartolomé Panaro.
  • Cada febrero, con la festividad de la Virgen de Lourdes, Ailinco recibe una cabalgata de tres días desde Tricao Malal, una misa central con bautismos y casamientos, y un almuerzo popular comunitario que concentra a crianceros y familias de toda la región.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se llega al paraje Ailinco desde Neuquén capital?

Desde Neuquén capital hay que tomar la ruta hacia el norte de la provincia hasta Manzano Amargo y desde allí continuar por la ruta provincial 54 y la ruta provincial 43, pasando por Varvarco. El recorrido es escénico pero exige un vehículo con buena altura al suelo, ya que parte del camino atraviesa zonas de campo y veranada. Se recomienda consultar el estado del camino antes de partir, especialmente en invierno.

¿En qué época del año conviene visitar Ailinco para vivir la celebración religiosa?

La festividad principal se celebra el 11 de febrero, día de la Virgen de Lourdes. La cabalgata desde Tricao Malal parte tres días antes, con la noche de antorchas el 10 de febrero como momento central. Si el objetivo es participar de la misa, los bautismos y el almuerzo comunitario, la fecha ideal es el 11 de febrero. Fuera de esa fecha, el paraje puede visitarse como parte del Camino de la Fe durante todo el año.

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