Figueroa: Neuquén cancelará casi la mitad de la deuda heredada al cierre de 2026

El gobernador Rolando Figueroa anunció que la provincia pagó 750 millones de dólares de deuda pública y proyecta cancelar casi el 50% del pasivo heredado antes de fin de año. El logro se alcanzó sin frenar la obra pública ni los servicios esenciales.
Actualidad09/05/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

El gobernador Rolando Figueroa anunció el viernes 9 de mayo que, al cierre de 2026, la provincia de Neuquén habrá cancelado casi la mitad de la deuda pública que heredó al asumir la gestión en diciembre de 2023. El anuncio lo realizó durante el acto de presentación de créditos hipotecarios del programa Neuquén Habita, donde también hizo un balance detallado de las finanzas provinciales y defendió la política de austeridad que caracterizó su administración.

El dato no es menor en el contexto actual. Neuquén recibió en 2025 menos ingresos en términos reales que en 2023, según reconoció el propio Figueroa, lo que hace aún más significativo el resultado fiscal alcanzado. La provincia viene de años de endeudamiento creciente, con créditos tomados que, según el gobernador, no financiaron inversión sino gasto corriente. Ese modelo, que comprometía regalías y recursos futuros para cubrir erogaciones del día a día, es lo que la actual administración se propuso revertir desde el inicio.

El número central que Figueroa puso sobre la mesa fue concreto: 750 millones de dólares pagados en concepto de deuda pública. Para lograrlo, la gestión apuntó a eliminar gastos que consideró superfluos y redirigir esos fondos hacia Salud, Seguridad y Educación, áreas que el mandatario mencionó explícitamente como prioridades presupuestarias. El gobernador fue directo al marcar la diferencia con las administraciones anteriores: «La mitad de esa deuda que nosotros heredamos estaba tomada para pagar gastos corrientes, no para invertir», afirmó, cuestionando la racionalidad financiera de los endeudamientos previos.

La otra cara de ese diagnóstico es la filosofía con la que Figueroa definió el nuevo criterio para tomar financiamiento: «Si tomamos un financiamiento, es para hacer obra. Si tomamos un financiamiento, es para pagar la deuda que tenemos. No rifamos el futuro de ninguna manera». Esta distinción, entre deuda productiva y deuda para gasto operativo, resume el eje de la política económica provincial de los últimos dos años. En ese marco, la obra pública no se detuvo, una señal que el gobierno busca instalar para contrarrestar la lectura de que austeridad equivale a parálisis del Estado.

Para el vecino neuquino, el impacto de este saneamiento de las cuentas provinciales se traduce en varias dimensiones. La reducción del peso de la deuda libera margen presupuestario para sostener y ampliar servicios públicos sin depender de financiamiento externo costoso. Además, una provincia con menor pasivo tiene más capacidad de negociación frente a la Nación y organismos de crédito, lo que abre la puerta a mejores condiciones para financiar infraestructura futura. El programa de créditos hipotecarios presentado el mismo día en que Figueroa hizo este balance es, en cierta medida, un ejemplo concreto de esa capacidad recuperada: el Estado provincial pudo estructurar una línea de financiamiento para vivienda sin comprometer el equilibrio fiscal.

Lo que hay que saber

  • La provincia de Neuquén pagó 750 millones de dólares de deuda pública desde que asumió la actual gestión y proyecta cancelar casi el 50% del pasivo heredado antes de que termine 2026.
  • Figueroa señaló que la mitad de la deuda recibida fue tomada por administraciones anteriores para financiar gasto corriente, no inversión, y que su gobierno cambió ese criterio: solo toma financiamiento para obra pública o cancelación de compromisos existentes.
  • El saneamiento de las cuentas se logró pese a que los ingresos reales de 2025 fueron menores a los de 2023, lo que implica que la reducción del gasto político y administrativo fue el principal instrumento de ajuste.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa para los neuquinos que la provincia reduzca su deuda?

Menos deuda implica menos recursos destinados a pagar intereses y vencimientos, lo que le da al gobierno provincial más margen para invertir en servicios como salud, educación y seguridad sin necesidad de endeudarse más. También mejora la posición de Neuquén para acceder a créditos en mejores condiciones cuando los necesite para financiar obras.

¿Cómo se financia la obra pública si se está pagando deuda al mismo tiempo?

Según explicó Figueroa, la administración eliminó gastos que consideró innecesarios, principalmente de índole política y administrativa, y redirigió esos fondos tanto al pago de la deuda heredada como a la inversión en infraestructura. El gobernador aclaró que, cuando se toma nuevo financiamiento, es exclusivamente para construir obra o cancelar compromisos previos, no para cubrir gastos del día a día.

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