Junín de los Andes suma más de 70 millones para obras en el río Chimehuín y sus alcantarillas

La provincia de Neuquén transfirió fondos no reintegrables al municipio para trabajos preventivos sobre el río y la infraestructura pluvial urbana. Las tareas incluyen la eliminación de una especie vegetal invasora que altera el curso del agua.
Actualidad17/04/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

La provincia de Neuquén desembolsó un aporte no reintegrable de 70.896.000 pesos a la municipalidad de Junín de los Andes con destino a dos tipos de intervenciones: trabajos sobre el río Chimehuín y tareas de mantenimiento en alcantarillados distribuidos por distintos puntos del ejido urbano. Los fondos provienen del Fondo Hídrico Provincial, creado bajo la Ley 2613 para financiar obras de infraestructura hidráulica y acciones de prevención ante emergencias climáticas.

Uno de los ejes principales de la inversión es la remoción del sauce exótico, una especie invasora que avanza sobre las márgenes del Chimehuín y genera problemas concretos: modifica el recorrido del cauce, dificulta el escurrimiento natural del agua y desplaza a la vegetación nativa. Desde la Subsecretaría de Recursos Hídricos remarcaron que su control es urgente tanto por razones ambientales como hidráulicas, sobre todo de cara a temporadas con precipitaciones intensas.

Erradicar esta especie abre el camino para que el río recupere su dinámica original: mejor drenaje, recomposición de la vegetación autóctona —entre ella el sauce criollo, clave para la estabilidad de las riberas— y menor exposición a riesgos ante crecidas. En términos más amplios, la intervención apunta a fortalecer la resiliencia del ecosistema frente a los efectos del cambio climático, algo que en la Patagonia neuquina ya no suena a futuro lejano.

La otra cara de la obra es más urbana pero igual de necesaria: el reacondicionamiento de alcantarillados en diferentes sectores de Junín de los Andes. Estos trabajos buscan optimizar el escurrimiento del agua de lluvia y reducir el riesgo de anegamientos o daños en la infraestructura cuando las precipitaciones superan los promedios habituales. Una inversión que no aparece en los titulares grandes, pero que los vecinos agradecen cuando llega el temporal.

Este tipo de financiamiento se enmarca en una política provincial que viene apostando por saldar déficits históricos en materia hídrica, con especial atención a los municipios del interior de la provincia de Neuquén. Obras que no siempre tienen visibilidad inmediata, pero que protegen comunidades, cuidan recursos naturales y preparan al territorio para escenarios climáticos cada vez más impredecibles.

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