El Hospital de Centenario suma mejoras en hemoterapia, cirugía y fonoaudiología

El establecimiento incorporó nuevas instalaciones y equipamiento en áreas clave. También recuperó un espacio institucional que estuvo fuera del sistema sanitario por veinte años.
Actualidad07/04/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

El Hospital de Centenario atraviesa una etapa de transformación concreta. El servicio de Hemoterapia dejó atrás cuatro años de funcionamiento en un tráiler externo para mudarse a un sector renovado dentro del edificio central, con sala de espera adecuada, nuevas mesadas y un área de screening que mejora los estándares de seguridad e higiene tanto para donantes como para pacientes.

Entre los cambios más relevantes se destaca la incorporación de una cuarta técnica al equipo, una necesidad que venía postergada desde 2022. Este refuerzo en el plantel permite al hospital extender sus colectas externas de sangre hacia localidades como Añelo y Rincón de los Sauces, en pleno Corredor Vaca Muerta, evitando que familias de pacientes deban recorrer largas distancias para donar.

En el área quirúrgica, el hospital también registra avances significativos. La incorporación de equipamiento en endourología, videolaparoscopía y ortopedia habilitó procedimientos de alta complejidad que antes no podían realizarse en Centenario, como artroscopías, cirugías de miembros inferiores, recanalizaciones tubobáricas y resecciones transuretrales en urología. Un salto tecnológico que amplía las posibilidades de atención para los vecinos de la zona.

Otro hito de esta etapa es la recuperación de una vivienda institucional que estuvo desvinculada del sistema de salud durante dos décadas. El espacio se convertirá en la sede del Área Programa, desde donde se coordinará la red de diez nodos locales y se potenciará el trabajo de los agentes sanitarios en el primer nivel de atención.

El servicio de Fonoaudiología del Centro de Salud Sarmiento 2 también recibió un impulso concreto: con la incorporación de dos nuevas profesionales, el equipo pasó de dos a cuatro especialistas en planta. Esto permitió reorganizar la atención en tres áreas críticas —audiología, fonoestomatología y deglución, y trastornos del lenguaje— y reducir las listas de espera, además de retomar estudios clave en neonatología e internación.

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