Trashumancia en Neuquén: más de 30 obras y un programa de apoyo para los crianceros

La provincia invirtió más de 195 millones de pesos en infraestructura para las huellas de arreo. Cerca de 1.500 familias y un millón de animales se benefician con estas políticas.
Actualidad03/04/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

La trashumancia no es solo un movimiento de animales entre valles y montañas: es una práctica cultural y productiva que define buena parte de la identidad del norte neuquino. Para sostenerla y fortalecerla, la provincia de Neuquén ejecutó más de 30 intervenciones en puntos clave de las rutas de arreo entre fines de 2024 y octubre de 2025, como parte de una etapa más de un proyecto de infraestructura para la zona centro y norte del territorio.

Las obras incluyeron construcción y refacción de refugios, corrales, cargaderos, aguadas, cerramientos y pasarelas para el cruce seguro de hacienda. La región del Alto Neuquén concentró la mayor actividad, con trabajos en parajes como Huinganco, Auquinco, Las Vegas, Loncomiche y El Morado, entre otros. La inversión total superó los 195 millones de pesos y fue priorizada por la Comisión de Huellas de Arreos, integrada por productores locales que operan bajo el marco de la Ley provincial de Trashumancia.

Pero la apuesta no se limitó al cemento y el alambre. En paralelo, se puso en marcha el Programa de Refugos Ganaderos, una herramienta de política pública orientada a pequeños productores que busca amortiguar el impacto del déficit hídrico mediante la descarga anticipada de animales improductivos. El esquema prevé compensaciones económicas para incentivar la venta en distintas etapas del ciclo trashumante, y fue incorporado a raíz de la emergencia hídrica declarada en octubre del año pasado.

Los números del programa hablan por sí solos: hasta la fecha se registraron 96 vacas y más de 2.500 chivos de 35 productores pertenecientes a los departamentos Minas, Chos Malal, Añelo, Loncopué, Picún Leufú y Varvarco. La operatoria generó un movimiento de más de 80 millones de pesos, con vigencia extendida hasta el 30 de abril.

En conjunto, estas iniciativas apuntan a mejorar las condiciones de trabajo en el campo, aliviar la presión sobre los recursos naturales y garantizar la continuidad de una actividad que moviliza a unas 1.500 familias y cerca de un millón de animales en toda la provincia de Neuquén. Un respaldo concreto para quienes sostienen, año tras año, una de las tradiciones productivas más antiguas de la Patagonia.

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