El futuro de la avicultura en Plottier tiene nombre propio: Leandro Paredes

En China Muerta, un joven productor eligió continuar el legado de su padre y hoy lidera una nueva generación avícola. Plottier se consolida como polo productivo único en la Patagonia.
General02/04/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

En el paraje China Muerta, a pocos kilómetros de Plottier, Leandro Paredes lleva nueve años trabajando a tiempo completo en la granja que su padre Raúl fundó hace más de dos décadas. Lo que empezó como una herencia familiar se convirtió en una decisión de vida: apostar por la producción agroecológica de pollos parrilleros en una zona que tiene historia y tradición en ese rubro.

El camino no fue fácil. La gripe aviar redujo a la mitad el número de productores en la zona, que pasaron de ser más de treinta a rondar los quince en la actualidad. Esa crisis, lejos de desanimar a Leandro, fue el punto de quiebre que lo impulsó a conectarse con otros productores, compartir experiencias y sostener colectivamente un polo productivo que no tiene equivalente en toda la Patagonia.

La pandemia también dejó su marca. Fue en ese contexto donde Leandro terminó de definir su identidad como productor: entendió que garantizar alimento de calidad para las familias de la región tenía un valor que iba mucho más allá del negocio. Hoy, ese convencimiento es el motor que lo mantiene en pie frente a las dificultades habituales del sector. "Poder proveer alimento tanto para mi familia como para el resto de las familias tiene un significado enorme", resume con claridad.

Lo que distingue a esta producción es su orientación: pollos criados de la manera más natural posible, priorizando la calidad por sobre el volumen. En un mercado donde muchos consumidores empiezan a preguntarse qué tienen en el plato, ese diferencial empieza a tener cada vez más valor. Leandro y el grupo de jóvenes productores que lo acompaña están trabajando en la conformación de una cooperativa que les permita organizarse mejor y proyectarse con más fuerza.

En ese proceso, tanto Leandro como su padre cuentan con el respaldo técnico del Centro PyME-ADENEU, organismo del ministerio de Economía, Producción e Industria de la provincia de Neuquén, que los asesora en aspectos productivos y de manejo sanitario. Para Leandro, todo se resume en algo simple y poderoso: que el esfuerzo de Raúl sea reconocido más allá de su propio tiempo, y que lo construido durante décadas siga creciendo de la mano de quienes vienen.

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