Tres frentes de obra transforman la infraestructura vial de Vaca Muerta

La rotonda en las rutas 7 y 5, la pavimentación de Cortaderas y el nuevo puente sobre el arroyo Carranza avanzan simultáneamente en la región. Las obras acortarán significativamente los tiempos de viaje hacia el Alto Neuquén.
General22/09/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

La región de Vaca Muerta experimenta un cambio radical en su infraestructura vial. Tres grandes obras avanzan en simultáneo en uno de los sectores de mayor crecimiento industrial de la provincia de Neuquén: la construcción de una nueva rotonda en la intersección de las rutas provinciales 7 y 5, la pavimentación del primer tramo de Cortaderas (20 kilómetros iniciales) y la edificación de un nuevo puente sobre el arroyo Carranza. Estas intervenciones, que se ejecutan de manera paralela en la misma región, transformarán la conectividad y los tiempos de desplazamiento para quienes trabajen o transiten habitualmente por estos corredores estratégicos.

El contexto de esta inversión es claro: Vaca Muerta concentra una actividad económica y energética de escala provincial y nacional. Las rutas que la conectan con el resto de Neuquén no han acompañado históricamente el ritmo de crecimiento industrial. El gobierno provincial ha identificado estos tres frentes como prioritarios para mejorar la movilidad, reducir tiempos de viaje y, especialmente, garantizar la seguridad vial en una zona donde las condiciones climáticas pueden ser adversas. La obra de pavimentación de Cortaderas lleva años en el horizonte de planificación, y su ejecución marca un antes y después en la red vial neuquina.

La rotonda en la intersección de las rutas 7 y 5 constituye el primer nodo de un proyecto mayor: la pavimentación total de 116 kilómetros de la ruta provincial 7, desde Punta Carranza hasta el empalme con la ruta nacional 40 en el paraje Auquinco. En esta primera etapa se pavimentarán 20 kilómetros desde el punto donde confluyen las rutas 7 y 5. Este trabajo es fundamental porque forma parte del corredor que conecta la región Confluencia (donde se ubican Neuquén capital y Plottier) con el Alto Neuquén. Cuando se complete, el recorrido asfaltado entre ambas regiones se reducirá en aproximadamente 100 kilómetros, lo que significa una diferencia de horas en viajes cotidianos para trabajadores, transportistas y empresas.

En paralelo, sobre la ruta provincial 5 en dirección a Rincón de los Sauces, avanza la construcción del puente sobre el arroyo Carranza. Esta obra requirió previamente un movimiento de suelo importante para consolidar un desvío que garantice la transitabilidad durante toda la etapa constructiva. El nuevo puente tendrá 120 metros de longitud y se construirá sobre el actual badén Norte. Complementariamente, se ejecutarán dos alcantarillas en el badén Sur y muros de ala para completar las infraestructuras de ingreso y salida. Esta intervención es crítica para la seguridad vial, especialmente en épocas de lluvia o nieve cuando el arroyo puede afectar la circulación en la zona. El proyecto responde a una necesidad histórica de quienes transitan este corredor estratégico para la actividad de Vaca Muerta.

Para el vecino neuquino, especialmente para quienes trabajan en la región energética o dependen comercialmente de la conectividad con Vaca Muerta, estas obras significan una transformación concreta. Los tiempos de viaje disminuirán, la seguridad en la circulación mejorará sustancialmente, y la infraestructura estará acorde al nivel de actividad industrial que ya existe. Las empresas logísticas, de transporte y servicios vinculadas a Vaca Muerta tendrán rutas más eficientes. Los trabajadores que se desplazan diariamente desde Neuquén capital o desde localidades cercanas ganarán horas de vida útil. Y la provincia, en el contexto de su plan vial más ambicioso, demuestra que la inversión en infraestructura no es abstracta: es directamente observable en el territorio, con máquinas trabajando, tramos en pavimentación y estructuras en construcción.

En perspectiva provincial, estas tres obras forman parte de un plan vial más amplio. El gobierno reporta que en todo el territorio neuquino se intervienen 2.050 kilómetros de rutas mediante pavimentación y repavimentación. Algunos tramos ya fueron inaugurados, otros se encuentran en ejecución como estos tres frentes en Vaca Muerta, y otros aún se encuentran en etapa de proyectación. La estrategia es clara: mejorar la accesibilidad, fortalecer la conectividad entre regiones y distribuir la inversión en infraestructura vial de manera que integre todo el territorio provincial, desde la Cordillera hasta el llano del sur.

Lo que hay que saber

  • Tres obras avanzan simultáneamente en Vaca Muerta: la rotonda en las rutas 7 y 5, la pavimentación de los primeros 20 kilómetros de Cortaderas, y el nuevo puente sobre el arroyo Carranza.
  • La pavimentación de Cortaderas es parte de un proyecto de 116 kilómetros totales que reducirá en aproximadamente 100 kilómetros el recorrido asfaltado entre la región Confluencia y el Alto Neuquén.
  • El nuevo puente tendrá 120 metros de longitud y se construirá con alcantarillas y muros de ala para mejorar la seguridad vial en situaciones climáticas adversas.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo se ahorraría en los viajes con estas obras terminadas?

La pavimentación de Cortaderas y el puente sobre Carranza acortarán en aproximadamente 100 kilómetros el recorrido asfaltado entre Neuquén capital y el norte neuquino, lo que representa una reducción significativa en tiempos de desplazamiento para trabajadores, transportistas y empresas que operan en Vaca Muerta.

¿Por qué es importante el puente sobre el arroyo Carranza?

Mejora la seguridad vial, especialmente en situaciones climáticas adversas cuando el arroyo puede afectar la circulación. Además, garantiza un corredor estratégico permanente para la actividad industrial de Vaca Muerta sin depender de badenes que pueden inundarse.

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