De Andacollo a Alaska: ocho años de aventura en un Mégane de 1999

Micaela y Mauricio, una pareja neuquina, cumplieron el sueño de recorrer América en auto tras ocho años de travesía. Ahora regresan desde Estados Unidos con la misma determinación que los impulsó a partir.
General17/08/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

Cuando Mauricio Sepúlveda, nacido en Andacollo, y Micaela Mazzulla, oriunda de Buenos Aires, decidieron dejar todo para vivir viajando, pocos creían que lo harían realidad. Menos aún que lo lograrían en un Renault Mégane modelo 1999 con recursos limitados. Pero el pasado 5 de junio de 2026, después de casi ocho años de recorrido continuo, estacionaron su vehículo en Alaska, cumpliendo un sueño que parecía imposible cuando todo comenzó en un departamento de La Plata hace más de una década.

La historia de esta pareja neuquina es la de tantos argentinos que sienten el llamado de la ruta pero pocos se animan a seguir. En 2018, después de prepararse durante dos años en Andacollo, dejaron atrás la estabilidad económica, los trabajos seguros y las certezas de una vida convencional. Mauricio era profesor de Química, Física y Matemática; Micaela, masoterapeuta y empleada de una herboristería. Ambos entendieron que esperar el momento perfecto significaba probablemente nunca partir. Así que pusieron una fecha, prepararon el vehículo y se lanzaron a la ruta.

Durante casi ocho años, Micaela y Mauricio vivieron dentro del automóvil, que se convirtió simultáneamente en hogar, cocina y oficina. Recorrieron prácticamente toda América Latina, atravesando Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia, Chile, Paraguay y Brasil, entre otros países, antes de cruzar hacia Centroamérica y finalmente llegar a Estados Unidos y Canadá. El Mégane enfrentó de todo: problemas de suspensión, frenos defectuosos, fallas en el sistema de refrigeración, complicaciones eléctricas, bomba de combustible rota, rulemanes gastados e incluso el reemplazo del parabrisas en Canadá. Con humor, la pareja reconoce que el vehículo merece un capítulo propio en la historia de su aventura.

Para financiar el viaje, inicialmente fabricaban y vendían artesanías durante los recorridos. Con el tiempo, sumaron la producción de contenidos para redes sociales y establecimientos de alianzas con marcas que comparten su filosofía de vida itinerante. Hoy mantienen un canal de YouTube llamado "Viajando Para Vivir" y una presencia activa en Instagram (@viajando.para.vivir) donde documentan no solo los paisajes espectaculares, sino también las lecciones profundas que cada kilómetro les enseña. Esa combinación de estrategias les permitió sostenerse económicamente durante años sin comprometer la esencia del viaje.

Lo que sorprende más de esta historia, más allá de los 27.000 kilómetros recorridos, son las personas que conocieron en el camino. En Venezuela, Colombia, Perú, Bolivia y otros países, familias les abrieron las puertas de sus casas sin conocerlos. Mecánicos en pueblos pequeños los ayudaron cuando parecía imposible continuar. Desconocidos tendieron la mano generosamente. Una de las anécdotas más entrañables: un automovilista tocó bocina durante varios kilómetros para llamar su atención. Pensaron que estaba molesto, intercambiaron gestos poco amistosos, pero al detenerse descubrieron que era un seguidor de sus redes sociales que solo quería saludarlos, fotografiarse con ellos e invitarlos a su casa. Esa confusión inicial derivó en una amistad que conservan hasta hoy.

Para Mauricio y Micaela, llevar el nombre de Neuquén y de Andacollo por el continente fue siempre motivo de orgullo. En cada encuentro, en cada conversación sobre sus viajes, destacaban que provenían de un pueblo pequeño del norte neuquino. "Nos gusta mostrar que desde un pueblo pequeño también pueden surgir grandes sueños", afirman. Ese mensaje resonó en cientos de personas que conocieron durante el viaje, muchas incapaces de creer que un auto de 1999 hubiera llegado hasta Alaska.

El viaje está lejos de terminar. Actualmente se encuentran en Massachusetts, Estados Unidos, iniciando el largo regreso hacia Sudamérica. Calculan que tardarán al menos un año más antes de volver a pisar suelo argentino. Esta vez, sin la presión de alcanzar un destino específico, pueden moverse con mayor tranquilidad, revisitando lugares que los marcaron profundamente y explorando otros que habían quedado pendientes durante la travesía hacia el norte.

Lo que hay que saber

  • Una pareja neuquina proveniente de Andacollo llegó a Alaska después de ocho años recorriendo América en un Renault Mégane de 1999, cumpliendo un sueño que comenzó como una simple conversación entre recién casados.
  • Mauricio Sepúlveda (42), profesor de Química, Física y Matemática, y Micaela Mazzulla (34), masoterapeuta, financiaron su viaje a través de artesanías, contenidos en redes sociales y alianzas estratégicas con marcas afines.
  • Actualmente regresan desde Massachusetts, Estados Unidos, hacia Sudamérica, previendo arribar a Argentina en aproximadamente un año más tras documentar su experiencia en el canal de YouTube "Viajando Para Vivir".

Preguntas frecuentes

¿Cómo lograron mantener económicamente un viaje de ocho años si partieron con recursos limitados?

Inicialmente fabricaban y vendían artesanías en los países que visitaban. Con el tiempo incorporaron la generación de contenido para redes sociales (YouTube e Instagram) y establecieron alianzas con marcas que compartían su filosofía de vida. Esta combinación de estrategias les permitió sostenerse sin comprometer la esencia de su viaje.

¿Cómo resistió un auto de 1999 más de 27.000 kilómetros entre Neuquén y Alaska?

El Mégane enfrentó innumerables reparaciones: problemas de suspensión, frenos, sistema de refrigeración, complicaciones eléctricas, bomba de combustible defectuosa y rulemanes gastados. La pareja destaca que su intención siempre fue demostrar que no hace falta el vehículo perfecto para cumplir un sueño; la determinación y el trabajo constante superan cualquier limitación mecánica.

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