Rosita Martínez: de Chos Malal al mundo, con mermeladas y aromas del norte

Una emprendedora de Chos Malal transforma plantas y hierbas locales en mermeladas, jabones y cremas artesanales. Desde 2017 construye un negocio que pone en valor la identidad y los recursos del norte neuquino.
Turismo15/08/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

Rosita Martínez no vende productos. Vende un pedazo de Chos Malal en cada frasco de mermelada, en cada barra de jabón, en cada ungüento que prepara con sus manos. En el corazón del norte neuquino, esta emprendedora ha convertido las plantas, hierbas y frutos de su territorio en un proyecto productivo que crece desde la artesanía y la tradición local.

Lo que hoy es un emprendimiento consolidado comenzó en 2017, cuando Rosita decidió capacitarse en elaboración de cremas. Desde entonces, su trayectoria ha sido una escalera de aprendizajes: cada curso sumado, cada técnica incorporada, cada nueva receta probada amplió su catálogo y su experiencia. Hoy su portafolio incluye ungüentos, cremas, jabones artesanales, productos aromáticos, mermeladas, dulces y conservas, todos ellos marcados por una filosofía clara: usar lo que ofrece el territorio.

El norte neuquino en cada elaboración

Lo que distingue el trabajo de Rosita no es solo la dedicación, sino la fuente de sus materias primas. En los alrededores de Chos Malal, ella recolecta plantas características de la región: llantén, jarilla y burrito. Estos no son nombres caprichosos, sino especies que el territorio regala y que tienen propiedades reconocidas en la medicina tradicional. Rosita aprovecha ese conocimiento ancestral, prepara oleatos con estas hierbas y los incorpora en sus cremas, combinándolos con cera de abeja local. El resultado es un producto que no podría elaborarse igual en ningún otro lugar. "Como los hago yo, son con todas las hierbas de acá de la zona", dice ella, resumiendo una filosofía productiva que algunos grandes emprendimientos tardaron años en aprender.

En sus mermeladas la lógica es similar. Nada de aditivos ni procesos industriales. Rosita mantiene recetas simples: pulpa de fruta, azúcar y jugo de limón. Pero hay un detalle que marca la diferencia con otras elaboraciones: "Siempre elaboro pocos productos porque son bajos en azúcar". Esa decisión de limitarse voluntariamente en volumen revela algo importante: la calidad prima sobre la escala. Cada mermelada que sale de sus manos conserva el carácter artesanal, la atención individual que solo se logra cuando no se busca maximizar la producción.

De la cocina al territorio: infraestructura y formalización

El crecimiento del emprendimiento de Rosita ha sido posible también gracias al respaldo municipal. Chos Malal cuenta con una sala de elaboración que permite a emprendedoras como ella continuar formalizando su producción, cumpliendo con estándares de higiene y seguridad sin perder el carácter artesanal. Parte del trabajo sucede allí, mientras que otra porción importante sigue ocurriendo en su domicilio, entre sus propias manos, los ingredientes que consigue en la zona y el conocimiento acumulado durante casi una década.

Ese equilibrio entre la formalización y la producción casera es delicado pero posible. Es la diferencia entre crecer y perder identidad, o crecer manteniendo lo que hace única a una elaboración. En el caso de Rosita, esa tensión se resuelve a favor de la autenticidad.

Las ferias: el corazón de la venta directa

El modelo de comercialización de Rosita no depende de grandes canales ni de intermediarios. Las ferias locales son el corazón de su estrategia. Allí comparte espacio con otros artesanos y emprendedores, muestra sus productos directamente al público y establece relaciones genuinas con quienes valoran las elaboraciones locales. Pero las ventas no terminan en las ferias: funciona el tradicional "boca en boca". Clientes que prueban sus productos una vez vuelven a buscarlos, los recomiendan a amigos y familiares. Algunos se acercan directamente a su domicilio para comprar.

Este modelo de ventas, que podría parecer lento o limitado, revela una verdad sobre los emprendimientos de base territorial: en territorios pequeños, la confianza y la reputación son moneda más valiosa que cualquier publicidad. Una mermelada probada es un cliente potencial de por vida. Una crema que resuelve un problema cutáneo se convierte en recomendación hacia otros.

Lo que significa esto para Neuquén

La historia de Rosita Martínez no es aislada en la provincia de Neuquén. Desde distintos rincones del norte, emprendedoras como ella encuentran en los recursos del territorio una oportunidad legítima para crear, producir y sostener sus proyectos. Chos Malal, Plaza Huincul, Cutral Có, Zapala: cada localidad del norte tiene sus plantas, sus saberes, su identidad particular.

Lo que importa aquí es que emprender también es construir identidad. Cuando Rosita transforma el llantén en una crema o el burrito en un oleato, no está solo generando ingresos. Está afirmando que existe un saber local, que las plantas de la región tienen valor, que el trabajo manual sigue siendo relevante, que la artesanía es viable en tiempos de producción industrial masiva.

La provincia de Neuquén ha avanzado en reconocer estos emprendimientos. La infraestructura municipal, el acceso a capacitaciones, el reconocimiento de la categoría "Hecho en Neuquén" son pasos concretos. Pero el verdadero valor está en cada decision que toma Rosita: mantener bajos los volúmenes para no sacrificar calidad, usar plantas locales aunque cueste más recolectarlas, vender directamente aunque implique más tiempo.

En las manos de Rosita Martínez, la identidad del norte neuquino se convierte en aromas, sabores y productos hechos en casa, con esfuerzo, dedicación y el orgullo de pertenecer a esta tierra.

Lo que hay que saber

  • Rosita Martínez elabora desde 2017 mermeladas, cremas, jabones y ungüentos artesanales usando plantas locales de Chos Malal como llantén, jarilla y burrito.
  • Sus productos son de baja producción y bajo contenido de azúcar, priorizando calidad sobre cantidad. Parte de la elaboración ocurre en la sala municipal y parte en su domicilio.
  • Vende principalmente a través de ferias locales y ventas directas por recomendación, sin depender de canales mayoristas ni intermediarios.

Preguntas frecuentes

¿Dónde puedo comprar los productos de Rosita Martínez?

Principalmente en las ferias que se realizan en Chos Malal y localidades cercanas del norte neuquino. También puedes acercarte directamente a su domicilio en Chos Malal. El boca en boca es tu mejor aliado: pregunta a personas locales que conozcan emprendedores de la zona.

¿Puedo hacer un pedido especial o comprar en cantidad?

La propuesta de Rosita es mantener producciones pequeñas y artesanales, por lo que los volúmenes son limitados. Lo recomendable es consultarle directamente sobre disponibilidad. Puedes informarte a través de ferias locales o contactando con la municipalidad de Chos Malal.

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