Neuquén y Río Negro unen fuerzas para impulsar la Norpatagonia productiva

Los ministros de producción de ambas provincias se reunieron este martes para avanzar en una agenda común que incluye fruticultura, ganadería, acuicultura y turismo. La primera acción conjunta será un stand unificado en la feria Caminos y Sabores de julio en Buenos Aires.
General09/06/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

Los ministros de las carteras productivas de Neuquén y Río Negro se reunieron este martes 9 de junio de 2026 para traducir en acciones concretas la alianza regional que los gobernadores Rolando Figueroa y Alberto Weretilneck vienen construyendo desde hace meses. Guillermo Koenig, ministro de Economía, Producción e Industria de Neuquén, y Carlos Banacloy, su par de Desarrollo Económico y Productivo de Río Negro, encabezaron una jornada de trabajo en la que definieron una hoja de ruta para integrar regulaciones, coordinar políticas productivas y proyectar a la Norpatagonia como un polo económico de peso nacional.

El encuentro no es un hecho aislado. Desde que Figueroa y Weretilneck sellaron su entendimiento político, la articulación entre ambas provincias fue ganando densidad institucional. Lo que antes era una declaración de intenciones hoy se traduce en reuniones técnicas con representantes de fruticultura, ganadería, acuicultura, turismo y promoción de inversiones. La Norpatagonia comparte recursos naturales, rutas, ríos y productores que muchas veces operan en los dos lados de la frontera interprovincial, pero que hasta ahora debían navegar marcos regulatorios distintos y, en muchos casos, contradictorios.

Ese es precisamente uno de los nudos que la Mesa de Integración Neuquén-Río Negro se propone desatar. Koenig fue directo al señalar que "muchas veces los productores y empresarios son los mismos en ambas provincias, pero encuentran reglamentaciones diferentes". La apuesta es simplificar esos procesos, unificar criterios y reducir la carga burocrática que hoy frena la actividad productiva a ambos lados del límite. En la mesa participaron más de quince funcionarios de distintas áreas: desde la gerenta general de Centro PyME ADENEU, Anabel Lucero Idizarri, hasta el director de Producción Acuícola de Río Negro, Pablo Felipe, pasando por especialistas en fruticultura, ganadería, turismo y vitivinicultura. La amplitud temática del encuentro habla de una agenda que va mucho más allá del discurso.

El rol de Vaca Muerta aparece como hilo conductor del razonamiento estratégico de ambas provincias. Koenig y Banacloy coincidieron en que el boom energético no puede ser el único motor del desarrollo regional: las divisas que genere la exportación de hidrocarburos deben canalizarse para fortalecer sectores con mayor capacidad de empleo y arraigo territorial, como la fruticultura del Alto Valle, la ganadería del norte neuquino o la acuicultura rionegrina. La salida de la producción neuquina a través de los puertos de Río Negro es otro punto de convergencia natural que refuerza la lógica de un "hub regional", tal como lo definió Koenig. Banacloy, por su parte, calificó el momento como "una oportunidad histórica" y subrayó que el crecimiento energético debe convertirse en palanca para el conjunto de las actividades económicas, no en un enclave desconectado del territorio.

Para el vecino neuquino, y especialmente para los productores y pequeños empresarios de la provincia, esta integración puede significar cambios concretos en el corto plazo. Menos trabas para comercializar productos en Río Negro, regulaciones más previsibles, mayor visibilidad en ferias nacionales y, eventualmente, acceso a mercados que hoy requieren gestiones duplicadas. La primera señal tangible llega en julio, cuando ambas provincias compartirán un stand unificado en la feria Caminos y Sabores en Buenos Aires, uno de los eventos de agroindustria y turismo más importantes del país. Presentarse juntas ante el mercado nacional es, según Banacloy, "la mejor manera de demostrar la potencialidad de la región y consolidar a la Norpatagonia como la puerta de ingreso a la Patagonia". Para los emprendedores y productores que participen, significará mayor exposición con menor costo y un respaldo institucional de dos provincias actuando como bloque.

Lo que hay que saber

  • Los ministros de producción de Neuquén, Guillermo Koenig, y de Río Negro, Carlos Banacloy, avanzaron este martes en una agenda común que busca unificar regulaciones y coordinar políticas productivas en fruticultura, ganadería, acuicultura y turismo para toda la región Norpatagónica.
  • La primera acción conjunta será un stand unificado de ambas provincias en la feria Caminos y Sabores, que se realizará en julio de 2026 en Buenos Aires, con el objetivo de mostrar al país el potencial productivo y turístico de la Norpatagonia como región integrada.
  • El desarrollo de Vaca Muerta es el trasfondo económico de esta alianza: ambas provincias coinciden en que las divisas generadas por el sector energético deben usarse para fortalecer otras actividades productivas con mayor impacto territorial y capacidad de empleo.

Preguntas frecuentes

¿Qué beneficios concretos puede esperar un productor o pequeño empresario neuquino de esta integración con Río Negro?

En el corto plazo, la simplificación de trámites y la unificación de criterios regulatorios apuntan a reducir la burocracia que hoy complica operar en ambas provincias. También habrá mayor acceso a espacios de promoción conjunta, como la participación en ferias nacionales bajo una marca regional compartida, lo que amplía la visibilidad comercial con menor costo individual.

¿Cuándo se verán resultados concretos de esta alianza entre Neuquén y Río Negro?

La primera acción visible será en julio de 2026, con el stand unificado en Caminos y Sabores en Buenos Aires. La unificación de regulaciones y los proyectos conjuntos de infraestructura son procesos que requieren más tiempo, pero la Mesa de Integración ya tiene equipos técnicos trabajando en sectores específicos como fruticultura, ganadería y acuicultura.

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