El invierno transforma los paisajes neuquinos y activa una de las mejores temporadas para observar fauna silvestre. Cóndores, guanacos, cisnes y aves migratorias protagonizan una experiencia única en la Patagonia.
En el corazón de la ciudad, un antiguo almacén de ramos generales se convirtió en el principal espacio de memoria y patrimonio cultural de la localidad. Textiles mapuches, fósiles, documentos y objetos cotidianos cuentan siglos de historia patagónica.