Frío en Neuquén: cómo calefaccionarse sin poner en riesgo tu vida

Con el descenso de temperaturas, crece el riesgo de intoxicaciones por monóxido de carbono en los hogares. Conocé qué artefactos son seguros y cuáles hay que evitar.
General25/04/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

El frío llegó a la provincia de Neuquén y, con él, el inevitable encendido de estufas, braseros y calefactores. Pero no todos los métodos para calentar una habitación son iguales: algunos pueden ser directamente letales. El monóxido de carbono —un gas sin color, sin olor y sin sabor— es el principal enemigo silencioso de los hogares durante el invierno, y su presencia puede confundirse fácilmente con un simple resfrío o malestar estomacal.

En Neuquén capital y en toda la región, los artefactos considerados seguros son las estufas a gas con salida al exterior (tiro balanceado), los calefactores eléctricos y las salamandras o calefactores a leña que cuenten con chimenea en buen estado. Para que funcionen correctamente, es clave hacerles mantenimiento al menos una vez al año con un gasista matriculado, garantizar una abertura mínima de ventilación de 10 centímetros y airear los ambientes todos los días durante al menos un cuarto de hora.

En el otro extremo están los artefactos que directamente no deberían usarse para calefaccionar: braseros a carbón o leña, hornallas u hornos de cocina, parrillas en interiores, estufas sin salida al exterior y calentadores a kerosene en espacios cerrados. Si por necesidad se recurre a alguno de estos métodos, hay que encenderlos y apagarlos siempre fuera de la vivienda, mantener alguna ventana entreabierta y nunca quedarse dormido con el fuego prendido.

Los síntomas de intoxicación por monóxido de carbono en adultos incluyen dolor de cabeza, mareos, náuseas, vómitos y sensación de cansancio extremo. En bebés y niños pequeños, las señales son irritabilidad, llanto sin causa aparente, succión débil o dificultad para despertarlos. Ante cualquier sospecha, lo primero es salir al aire libre de inmediato, ventilar todos los ambientes y llamar al 107 o acudir al centro de salud más cercano, incluso si los síntomas ceden solos.

Antes de que el frío se instale del todo, conviene hacer una revisión completa del hogar: verificar que los conductos estén limpios y sin obstrucciones, que la llama de los artefactos a gas sea azul (una llama amarilla o anaranjada es señal de alerta), y que no haya manchas negras ni hollín en paredes o techos. Para urgencias relacionadas con artefactos de gas de red en mal funcionamiento, Camuzzi dispone de una línea de atención las 24 horas, los 365 días del año: 0800 999 0810.

Te puede interesar