Huinganco tendrá su Cristo caminante: el Sagrado Corazón ya está en montaje

Una imponente escultura religiosa comienza a tomar forma en el norte neuquino. La obra se sumará al Camino de la Fe y promete convertirse en un nuevo destino de turismo espiritual.
General09/04/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

Algo importante está pasando en Huinganco. El escultor y arquitecto Alejandro Santana trabaja activamente en la instalación de una obra que la localidad del norte neuquino venía esperando desde hace tiempo: la figura del Sagrado Corazón de Jesús, una escultura de fuerte carga simbólica que se convertirá en uno de los puntos más destacados del corredor turístico-religioso conocido como el Camino de la Fe.

El diseño no es cualquier cosa. La pieza representa a un Cristo caminante que lleva un cayado de pastor, una imagen cargada de significado para una comunidad históricamente ligada a la actividad pastoril, minera y forestal. La intención es que la obra dialogue con la identidad propia de Huinganco y su zona de influencia, más allá de su dimensión espiritual.

Uno de los elementos que más llama la atención es la cruz que acompañará a la figura, inspirada en la Cruz de San Damián. Con más de 12 metros de altura, incorporará un vitreaux con imágenes que narran la historia local, regional y universal, combinando arte, fe y memoria en una sola estructura. El emplazamiento también fue pensado con criterio: el punto elegido ofrece una vista panorámica de 360 grados donde conviven la cordillera de los Andes y la del Viento, un escenario difícil de igualar en la provincia de Neuquén.

Santana no es un desconocido en estas tierras. Su firma aparece detrás de obras como el Parque Escultórico Vía Christi, el Cristo Luz en Junín de los Andes y el Santuario con forma de Kultrún de San Ignacio. Con este nuevo trabajo, el artista vuelve a poner su impronta en el mapa religioso y cultural neuquino, sumando una pieza que integra espiritualidad, estética e historia territorial en un mismo punto geográfico.

El avance de esta instalación representa un paso concreto en el crecimiento del Camino de la Fe, un corredor que ya supera los 650 kilómetros y conecta comunidades, paisajes y tradiciones a lo largo de la provincia de Neuquén. Para Huinganco, tener este nuevo hito no solo refuerza su lugar dentro del circuito, sino que abre una puerta al turismo religioso como herramienta de desarrollo local en una zona con enorme potencial por descubrir.

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