Quimey SUP: el emprendimiento neuquino que convierte el agua en experiencia

Gabriel Rivera lleva años navegando ríos y lagos de la provincia de Neuquén con una propuesta de turismo activo que va mucho más allá del deporte. Quimey SUP es hoy referencia nacional en Stand Up Paddle con identidad patagónica.
General02/04/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

En la provincia de Neuquén, donde el agua corre entre montañas y los lagos parecen espejos del cielo, un emprendimiento familiar encontró su razón de ser. Quimey SUP es el proyecto que Gabriel Rivera construyó durante años con base en una premisa simple pero poderosa: que la mejor manera de conocer el territorio es desde adentro, flotando sobre él. Lo que empezó como una vocación temprana —crecer recorriendo bardas, jarillas y cursos de agua de punta a punta— terminó convirtiéndose en una propuesta turística con proyección nacional.

El camino no fue sencillo. Cuando en 2017 Quimey SUP tomó forma como emprendimiento formal, el contexto económico no era el más amigable y el Stand Up Paddle era todavía una disciplina desconocida para buena parte de los organismos de regulación turística. Convencer a las autoridades de que la actividad tenía potencial y que podía gestionarse con estándares de seguridad adecuados demandó tiempo y esfuerzo. El resultado: hoy son reconocidos como los primeros guías de SUP de Argentina dentro de un marco regulatorio, un logro que consolidó su lugar en el sector.

La propuesta de Quimey SUP apunta a algo más profundo que remar sobre una tabla. La experiencia busca activar todos los sentidos: el contacto con el agua fría, la luz sobre los lagos, el viento patagónico y la adrenalina de los ríos generan, según describe Rivera, una conexión con lo más primitivo del ser humano. Neuquén capital y sus alrededores ofrecen un escenario único para esto, con una riqueza hídrica que pocas regiones del mundo pueden igualar: ríos caudalosos, lagos de postal y paisajes que no necesitan filtros.

El equipo central es pequeño —padre e hijo trabajan juntos como guías— pero la filosofía que los sostiene es sólida. La seguridad, la paciencia en la enseñanza y el vínculo emocional con el entorno son los pilares que explican por qué muchos visitantes regresan. En temporada alta, colaboradores eventuales se suman al esquema, generando empleo genuino vinculado a los recursos naturales de la provincia. El turismo activo, bien gestionado, también crea trabajo.

De cara al futuro, la mirada de Rivera es clara: seguir creciendo y abrir oportunidades para más jóvenes neuquinos que quieran volcarse al turismo de naturaleza. La clave, sostiene, está en la capacitación, el respeto por las normas y el compromiso con la cultura local. En un territorio con tanto para ofrecer, el orden y las reglas claras son lo que garantiza que las posibilidades sean iguales para todos. Quimey SUP lo prueba remada a remada.

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