Cáncer de colon: el estudio simple que puede cambiar un diagnóstico a tiempo

El test de sangre oculta en materia fecal gana protagonismo en Neuquén como una herramienta clave para detectar de manera temprana el cáncer colorrectal y reforzar la prevención.
Actualidad31/03/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

El cáncer de colon suele desarrollarse de forma silenciosa y, en muchos casos, comienza con pólipos o adenomas que crecen lentamente en el intestino grueso. Justamente por esa evolución sin señales evidentes en las primeras etapas, los controles periódicos y los estudios preventivos pasan a ser determinantes para llegar antes que la enfermedad.

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En ese escenario, el test de sangre oculta en materia fecal, conocido como SOMF, aparece como un recurso simple, no invasivo y de enorme valor diagnóstico. El estudio permite detectar sangrados que no se ven a simple vista y que pueden estar vinculados tanto a lesiones premalignas como a un cáncer colorrectal en fase inicial. En el sistema público provincial, además, forma parte de la estrategia de pesquisa activa que impulsa Salud en todo el territorio.

Desde la cartera sanitaria recuerdan que este control está recomendado cada dos años para personas de entre 50 y 75 años que no presenten síntomas ni antecedentes específicos. Si el resultado da negativo, debe repetirse en el plazo indicado. En cambio, si arroja un resultado positivo, el paso siguiente será una consulta médica para definir otros estudios y establecer el origen del sangrado.

En la provincia de Neuquén, el abordaje del cáncer colorrectal integra una de las líneas priorizadas dentro del Plan Provincial de Salud 2024-2027. Las muestras del test se procesan en laboratorios de toda la provincia y las colonoscopías se realizan en hospitales estratégicamente distribuidos, como Castro Rendón, Heller, Centenario, Cutral Co, Zapala, Chos Malal y San Martín de los Andes, desde donde se reciben derivaciones de localidades cercanas.

La prevención también juega su propio partido y no conviene dejarla para después. Mantener una alimentación con más fibra, frutas y verduras, hacer actividad física, bajar el consumo de alcohol y evitar el tabaco sigue siendo parte central del cuidado. A eso se suma la necesidad de prestar atención a señales de alerta como sangre al evacuar, cambios en el ritmo intestinal, dolor abdominal, pérdida de peso sin explicación o anemia, especialmente si existen antecedentes familiares o enfermedades inflamatorias intestinales.

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