El Catutosaurus gaspariniae: el reptil marino de 150 millones de años que revela la historia subacuática de Neuquén

Descubierto en Los Catutos hace décadas por la investigadora Zulma Gasparini, este ictiosaurio jurásico integra la colección del Museo Olsacher de Zapala y permite reconstruir cómo era el territorio neuquino cuando estaba cubierto por aguas ancestrales.
General22/10/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

Hace 150 millones de años, mucho antes de que la cordillera de los Andes se levantara sobre el paisaje patagónico, gran parte de la actual provincia de Neuquén dormía bajo las aguas de un antiguo mar. En esas profundidades navegaban criaturas extraordinarias adaptadas completamente a la vida acuática: los ictiosaurios, reptiles marinos que dominaron los océanos durante decenas de millones de años. Uno de esos animales extintos cuenta hoy la historia de Neuquén desde las vitrinas del Museo Provincial de Ciencias Naturales "Prof. Dr. Juan A. Olsacher" en Zapala, y su nombre es Catutosaurus gaspariniae.

El especimen fue descubierto en la zona de Los Catutos, en las cercanías de Zapala, durante investigaciones paleontológicas que buscaban ampliar el conocimiento sobre los ecosistemas marinos prehistóricos de la Patagonia. Los restos fósiles, preservados en rocas de la Formación Vaca Muerta, fueron estudiados por investigadores que lograron identificarlo como una especie completamente nueva para la ciencia. Su denominación científica rinde homenaje tanto al lugar del hallazgo como a Zulma Brandoni de Gasparini, la investigadora argentina pionera en el estudio de los reptiles marinos que dirigió el trabajo de análisis y clasificación de estos restos.

La importancia del Catutosaurus gaspariniae trasciende lo puramente académico. Este fósil de 150 millones de años es una ventana directa al Jurásico Superior, un período en el que Neuquén lucía radicalmente diferente de hoy. Mientras en la actualidad la provincia es tierra de montañas, valles y estepa patagónica, en aquella época lejana las aguas marinas cubrían extensas porciones del territorio, sustentando una fauna completamente distinta. El ictiosaurio encontrado en Los Catutos no era una excepción: convivía con otros reptiles marinos, amonites gigantes y una variedad de organismos adaptados a esa realidad acuática que ahora solo existe en los registros fósiles.

El Museo Olsacher, donde reposa el Catutosaurus gaspariniae, tiene su propia historia que también habla de la evolución del conocimiento científico en Neuquén. Nació a finales de la década de 1960 como una modesta colección de rocas y minerales reunida en la antigua Delegación de la Dirección Nacional de Geología y Minería de Zapala. Su inauguración oficial llegó el 24 de mayo de 1969, pero desde entonces no dejó de crecer. A lo largo de más de medio siglo, incorporó miles de piezas paleontológicas y mineralógicas provenientes de excavaciones, trabajos de campo sistemáticos, donaciones de investigadores y intercambios con otras instituciones científicas. Hoy depende de la Dirección Provincial de Minería del ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales y funciona como un centro integral de investigación, conservación y divulgación del patrimonio geológico y paleontológico provincial.

Para el vecino neuquino y el turista que visita la provincia, el museo representa una oportunidad única de reconectarse con los orígenes de Neuquén. No de una forma abstracta o teórica, sino a través de objetos tangibles: esqueletos de dinosaurios que caminaron sobre tierra firme, restos de reptiles marinos como el Catutosaurus que surcaron aguas profundas, minerales brillantes que guardan la composición química de la región. Las colecciones permiten reconstruir mentalmente diferentes etapas de la historia natural provincial, desde ambientes desaparecidos hace cientos de millones de años hasta la configuración geológica que define el territorio actual. Es, en esencia, una lectura en tres dimensiones del libro de piedra que es la provincia.

Lo que hay que saber

  • El Catutosaurus gaspariniae es un ictiosaurio (reptil marino) que vivió hace 150 millones de años, durante el Jurásico Superior, hallado en Los Catutos cerca de Zapala y clasificado como especie nueva para la ciencia.
  • El Museo Olsacher de Zapala alberga miles de piezas paleontológicas y mineralógicas que documentan la historia natural de Neuquén, incluyendo restos de dinosaurios, reptiles marinos, amonites y formaciones geológicas de distintas épocas.
  • El museo ofrece entrada libre y gratuita para residentes y visitantes, ubicado en Zapala (intersección de Ejército Argentino y Etcheluz), con visitas escolares, familiares y turísticas que permiten reconstruir ambientes prehistóricos de la provincia.

Preguntas frecuentes

¿Por qué lleva el nombre "Catutosaurus gaspariniae"?

El nombre combina dos referencias: Los Catutos, la localidad neuquina donde fue descubierto el fósil, y Zulma Brandoni de Gasparini, la investigadora argentina pionera en el estudio de reptiles marinos que dirigió la investigación y clasificación del hallazgo como especie nueva.

¿Cómo puedo visitar el museo y ver el Catutosaurus en Neuquén?

El Museo Olsacher está ubicado en Zapala, en la intersección de Ejército Argentino y Etcheluz. La entrada es libre y gratuita. Para más información sobre horarios de visita, se puede contactar al (02942) 422928 o consultar el sitio https://museoolsacherzapala.blogspot.com

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