Huerteros de la Confluencia llevaron su producción a la Isla 132: crece la agricultura urbana en Neuquén

Más de 80 huerteras y huerteros de Neuquén, Plottier, Senillosa y Centenario participaron de la Feria de Agricultura Urbana del PRODA. El 75% de los emprendimientos funciona bajo gestión comunitaria.
General19/10/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

La Isla 132 de Neuquén recibió este sábado 19 de octubre a 34 emprendimientos vinculados a 12 huertas urbanas de la región de la Confluencia, consolidando un modelo productivo que crece con trabajo compartido y arraigo comunitario. Más de 80 huerteras y huerteros de Neuquén, Plottier, Senillosa y Centenario convergieron en el espacio para comercializar sus productos, intercambiar saberes y fortalecer las redes locales de producción agroalimentaria.

El dato más revelador de esta nueva edición de la Feria de la Agricultura Urbana del Programa de Desarrollo Agroalimentario (PRODA) radica en la modalidad de gestión: nueve de las doce huertas participantes impulsan proyectos colectivos que priorizan la producción local de alimentos, el trabajo compartido y el fortalecimiento de vínculos sociales. Esto representa el 75% de los emprendimientos bajo gestión comunitaria, una cifra que refleja una filosofía alternativa a la lógica individual y competitiva. No es solo negocios, sino construcción de tejido social en los barrios neuquinos.

La feria ofreció una amplia variedad que va más allá de lo convencional: plantines de primavera-verano, plantas florales y aromáticas, además de producciones elaboradas como flores comestibles, hierbas deshidratadas, semillas, fitopreparados, cremas y ungüentos. Las huertas ofrecieron desde lechuga y acelga hasta topinambur, manzanilla, cilantro y diversas variedades de zapallo. Este catálogo refleja cómo la agricultura urbana en Neuquén no es un hobby residual, sino una actividad productiva seria que genera valor agregado y economías familiares sostenibles.

Aldo González, director del PRODA, subrayó que estas ferias son mucho más que espacios de venta. "Son oportunidades para que las huerteras se organicen, intercambien experiencias, aprendan unas de otras y fortalezcan sus proyectos," explicó. González enfatizó que el acompañamiento técnico del programa incluye capacitación en planificación de producción, fijación de precios, comercialización y comunicación, herramientas que permiten crecer tanto en lo productivo como en lo colectivo. Es decir, el PRODA no solo entrega herramientas, sino que acompaña procesos de desarrollo de capacidades socio-organizativas que trascienden la producción.

Las voces de las huerteras dan cuenta de la dimensión humana del proyecto. Una huerterea que se incorporó al PRODA en octubre de 2025 compartió su experiencia tras participar por primera vez en la feria: "Estoy muy contenta. Fue una experiencia hermosa, compartiendo con un lindo grupo de compañeras, trabajando en conjunto y aprendiendo cada día algo nuevo. Más allá de las ventas, me voy feliz por haber podido compartir con la gente." Otra emprendedora que retornó a las ferias después de años expresó: "Me llenó el corazón volver a compartir con las compañeras, los abrazos, las risas, las experiencias y los aprendizajes. Se disfruta mucho el trabajo en equipo." Estos testimonios revelan que la agricultura urbana en Neuquén resuelve una carencia emocional y social, no solo económica.

Desde la huerta Las Calandrias, vinculada a SOSUNC, llevaron diversidad de temporada que refleja profesionalismo: lechuga, radicheta, acelga, shiso, tomates, zapallito de tronco, distintas variedades de zapallo, manzanilla y cilantro. El topinambur fue la estrella. Las participantes destacaron: "Nos gusta que llegue la época de cosecha y poder comer lo propio. Estos encuentros permiten ampliar lo colectivo de lo que se produce y reconocer que podemos alimentarnos de lo que nos da la tierra." Esta narrativa de soberanía alimentaria es central en el posicionamiento del programa: no se trata solo de vender verduras, sino de recuperar autonomía en la producción de alimentos.

Un caso particular ilustra la transmisión intergeneracional de saberes. Desde la huerta Nehuenquén, dos jubiladas de la docencia llevan adelante el emprendimiento "Multiplicar para compartir". Producen plantas y las acompañan con enseñanza sobre cuidados y ubicación. "Nos encanta hacer plantas, multiplicarlas y que la gente se las lleve. También disfrutamos de enseñarles cómo cuidarlas. Este año tuvimos mucho éxito con los plantines de manzanilla," relataron. Agregaron: "Lo económico es importante, por supuesto, pero también nos gratifica poder seguir ejerciendo la docencia de otra manera, compartiendo lo que sabemos." Este modelo de economía social con dimensión pedagógica diferencia la propuesta neuquina de la mera producción comercial.

Impacto en la región de la Confluencia

Para el vecino neuquino, esta feria representa oportunidades concretas: acceso a producción local de verduras, plantas y productos elaborados sin intermediarios; la posibilidad de aprender a cultivar en casa; y participación en redes comunitarias que generan pertenencia. Los vecinos que se acercaron pudieron elegir plantines, recibir recomendaciones para iniciar o fortalecer sus propias huertas, y conectar con productores locales. En términos económicos, las economías familiares de 34 emprendimientos se fortalecen con cada feria, reduciendo dependencia de mercados externos y generando circulación de dinero en la región de la Confluencia.

El alcance geográfico también es relevante: la participación de huerteras de Neuquén, Plottier, Senillosa y Centenario demuestra que la agricultura urbana no es un fenómeno concentrado sino disperso territorialmente, lo que multiplica su impacto como política de producción local. La cobertura de 12 huertas con 34 emprendimientos activos sugiere un ecosistema productivo ya consolidado, no experimental.

El PRODA y la subsecretaría de Producción provincial posicionan estas ferias como herramientas de política pública orientadas a promover la producción agroalimentaria local, la agroecología y la soberanía alimentaria. A través del acompañamiento técnico y el fortalecimiento de experiencias productivas, el programa impulsa espacios de intercambio que contribuyen a sostener y multiplicar las huertas en el territorio. En Neuquén, la agricultura urbana ya no es marginal: es política de estado con arraigo comunitario.

Lo que hay que saber

  • Participaron 34 emprendimientos vinculados a 12 huertas de Neuquén, Plottier, Senillosa y Centenario, con más de 80 huerteras y huerteros.
  • El 75% de los emprendimientos (9 de 12 huertas) funciona bajo modalidades de gestión comunitaria, priorizando trabajo compartido y fortalecimiento de vínculos sociales.
  • La feria ofreció plantines, plantas florales, aromáticas, flores comestibles, hierbas deshidratadas, semillas, fitopreparados, cremas y ungüentos elaborados localmente.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo es la próxima Feria de Agricultura Urbana en Neuquén?

La nota no especifica la fecha de la próxima edición. Se recomienda comunicarse con el PRODA a través de la subsecretaría de Producción provincial para conocer el calendario de ferias 2026 y 2027.

¿Cómo puedo sumarme como huertero o huertara a este programa?

El PRODA ofrece acompañamiento técnico y fortalecimiento de experiencias productivas. Para incorporarse, es recomendable contactar a la subsecretaría de Producción provincial, que brinda capacitación en agricultura urbana, gestión comunitaria y comercialización directa a través de ferias como la de la Isla 132.

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