Marcelo Sotomayor: 31 años de pediatría en el Hospital Heller, formador de generaciones

El doctor que nació prematuro en Castro Rendón en 1966 es hoy referente en pediatría del Heller. Único de su promoción que permanece en el sistema público, combina guardias semanales con docencia universitaria.
General12/10/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

El doctor Marcelo Sotomayor lleva 31 años ejerciendo la pediatría en el Hospital Heller, casi desde la fundación de la institución. Su trayectoria es inseparable de la historia del hospital neuquino, y su nombre está ligado a varias generaciones de pediatras formados en la provincia. A punto de jubilarse en enero de 2027, continúa realizando guardias semanales y acompañando a residentes que alguna vez fueron sus estudiantes universitarios.

Su historia comienza en 1966, cuando nació prematuro en el Hospital Castro Rendón con apenas 1,1 kilos de peso. Aquella experiencia temprana, marcada por la falta de registros precisos tras una inundación que destruyó archivos del hospital, moldeó su vocación. Desde niño supo que quería ser médico pediatra. Estudió en la Facultad de Medicina de La Plata y regresó a Neuquén para hacer su residencia en Castro Rendón en 1995. Después de completar su formación y realizar seis meses de guardias, presentó un concurso que le permitió ingresar al Hospital Heller, donde su carrera se entrelajaría definitivamente con la institución.

La llegada de Sotomayor al Heller coincidió con un momento fundacional. El hospital se organizaba prácticamente desde cero a mediados de enero, antes de la inauguración oficial prevista para el 19 de marzo de 1997. Aquella jornada estuvo atravesada por una manifestación que terminó en violencia, con heridos que el equipo hospitalario debió atender. Dos días después, el equipo realizó su propia inauguración interna. A fines de ese marzo llegó otro hito: el nacimiento del primer bebé atendido en la institución. Sotomayor fue testigo de esos primeros pasos, cuando había que resolver problemas que iban desde la luz hasta el teléfono, realizar pruebas piloto y organizar servicios desde cero.

Durante casi tres décadas, Sotomayor ha registrado los cambios profundos que atravesó la población infantil neuquina. La maternidad del Heller llegó a registrar entre 1.200 y 1.300 partos anuales hacia fines de los 90 y comienzos de los 2000, cuando era la más activa de la provincia. Actualmente ronda los 800 nacimientos anuales, una disminución que el pediatra relaciona con el descenso general de la natalidad en Argentina. Pero su contribución al hospital no se limitó a la atención de pacientes. A comienzos de los años 2000 incorporó otra dimensión central: la docencia. Se convirtió en instructor de las residencias de Medicina General y Pediatría, y comenzó a desempeñarse como docente de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del Comahue, participando también en la Práctica Final Obligatoria. La residencia de Pediatría del Heller comenzó oficialmente en 2017, profundizando la relación entre la institución y la universidad. Hoy, cerca del 80 por ciento de los residentes proviene de la UNCo, y alrededor del 90 por ciento del equipo médico pediátrico de dedicación completa es egresado de esa casa de estudios. Muchos de estos profesionales fueron primero sus estudiantes, luego compañeros en cursos, y ahora colegas de planta en el hospital.

Sotomayor pertenece a la primera camada de pediatras que llegó al Heller. De aquellos profesionales iniciales, es el único que continúa vinculado al sistema público. Algunos se jubilaron, otros migraron al sector privado, otros siguieron caminos distintos. Él eligió quedarse, motivado por la relación intrínseca entre la docencia y la actividad hospitalaria. "La docencia y la actividad hospitalaria están muy relacionadas. Por eso me quedé en este hospital", explica. Su día comienza temprano, alrededor de las 7:30, aunque formalmente ingresa más tarde. Prepara actividades de la facultad, revisa información y se toma unos mates antes del pase de sala de las 8:30, donde se repasan las novedades de la guardia, nuevos ingresos y situaciones que requieren atención. Luego recorre a los pacientes internados acompañado por residentes y estudiantes. Por la tarde alterna entre internación y atención ambulatoria, incluyendo controles de niños sanos. Y aún realiza una guardia por semana. Durante tres décadas, ha acumulado una cantidad equivalente a unos cuatro años de vida dentro del hospital, un sacrificio que alcanzó también a su familia, aunque siempre contó con su apoyo.

Lo más desafiante de su profesión es lo que menos se menciona en los comunicados sanitarios: la muerte de un niño. "Creo que lo más difícil, no solamente para mí sino para cualquier pediatra, es la muerte de un niño. Siempre pesa terriblemente", afirma. También están las situaciones de violencia y abuso infantil, experiencias duras que atraviesa gracias al equipo y el compañerismo. Los pases de sala permiten compartir y elaborar colectivamente lo sucedido. A pesar de todo, Sotomayor se define como un apasionado de su profesión. "Uno elige esta profesión y yo soy feliz con esto porque tuve la posibilidad de elegir algo que me gusta y vivir de eso, algo que no todo el mundo tiene", sostiene. Está próximo a jubilarse en enero de 2027. Ya debería haberlo hecho en julio, pero decidió quedarse algunos meses más. La decisión le genera cierta resistencia: "Todavía me cuesta decirlo", reconoce. Después de una vida dedicada al hospital, dejarlo no resulta sencillo. Fuera de las guardias y la universidad, encuentra equilibrio en el jazz, eventos musicales, trekking, senderismo y montañismo. Forma parte de un club de montaña y espera dedicarle más tiempo cuando se jubile. "La actividad al aire libre compensa bastante las horas de hospital y las guardias", explica.

Lo que hay que saber

  • El doctor Marcelo Sotomayor lleva 31 años como pediatra en el Hospital Heller, siendo el único integrante de su primera camada que permanece en el sistema público neuquino.
  • Nació prematuro en 1966 con 1,1 kilos en Castro Rendón. Esa experiencia moldeó su vocación pediatra y su dedicación a la medicina durante más de tres décadas.
  • Desde comienzos de los años 2000 combina la atención de pacientes con docencia universitaria. Ha formado a varias generaciones de residentes, muchos de los cuales ahora trabajan con él como colegas de planta en el hospital.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo se jubila el doctor Sotomayor?

Está previsto que se jubile en enero de 2027. Debería haberlo hecho en julio de 2026, pero decidió quedarse algunos meses más. Actualmente realiza una guardia semanal y continúa con sus actividades docentes.

¿Cuál es la conexión entre Sotomayor y la Universidad Nacional del Comahue?

Es docente de la Facultad de Medicina de la UNCo desde comienzos de los años 2000. Participa en la Práctica Final Obligatoria y ha formado a la mayoría de los residentes del Heller. Alrededor del 90 por ciento del equipo médico pediátrico de dedicación completa del hospital es egresado de esa institución.

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