Neuquén fortalece capacidades técnicas para medir y reducir emisiones de metano en Vaca Muerta

Más de 450 profesionales participaron en Vaca Muerta Metano Near Zero 2026, encuentro que reunió al Estado, empresas, organismos internacionales y universidades para avanzar en medición, verificación y reducción de emisiones en la cuenca.
General18/09/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

Neuquén consolidó este viernes su rol como epicentro de la gobernanza ambiental de Vaca Muerta. Más de 450 profesionales convergieron en el Centro de Convenciones Domuyo y el Polo Científico Tecnológico para participar en Vaca Muerta Metano Near Zero 2026, un encuentro que reunió a equipos técnicos provinciales, empresas operadoras, organismos internacionales, universidades y especialistas en una iniciativa sin precedentes para articular producción, tecnología, ciencia y gestión ambiental.

El evento respondió a una realidad ineludible: mientras Vaca Muerta consolida su posición como reserva de gas y petróleo de importancia global, la provincia de Neuquén enfrenta el desafío de crecer energéticamente sin incrementar proporcionalmente sus emisiones de metano. Es el dilema central del desarrollo extractivo moderno en la Patagonia: cómo expandir la producción en una cuenca que ya genera riqueza pero también debe demostrar responsabilidad ambiental. Las dos jornadas de trabajo, con cerca de 250 asistentes el primer día y 200 el segundo enfocados en capacitación técnica, reflejaron la complejidad de ese equilibrio.

El gobernador Rolando Figueroa abrió el encuentro junto a la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves; el secretario de Ambiente y Recursos Naturales, Hipólito Salvatori, y el subsecretario de Cambio Climático, Santiago Nogueira. Figueroa sintetizó el posicionamiento provincial en términos claros: «estamos a favor de la productividad, del desarrollo y de la seguridad energética, pero siempre con el cuidado del ambiente». No es una frase menor. En Neuquén, donde la industria hidrocarburífera concentra buena parte del PBI provincial y emplea directa e indirectamente a decenas de miles de personas, mantener ese equilibrio discursivo entre producción y cuidado ambiental es fundamental para legitimidad política.

Las empresas operadoras presentes —YPF, Total Austral, Shell, VISTA y Pampa Energía— expusieron experiencias concretas en descarbonización y gestión del metano. La participación de estos actores fue clave porque, en última instancia, son ellos quienes implementan las tecnologías de medición, detección temprana de pérdidas y reparación de fugas. El encuentro permitió visibilizar que la reducción de emisiones no es un costo impuesto desde lo regulatorio, sino que se vincula directamente con eficiencia operativa. Menos pérdidas de gas, mejor medición y aprovechamiento productivo del hidrocarburo forman un círculo virtuoso que mejora tanto el desempeño ambiental como la rentabilidad. Santiago Nogueira lo expresó con precisión: «nuestro objetivo es muy concreto: desacoplar la curva de crecimiento de la producción de las emisiones de metano».

Uno de los aspectos más relevantes fue la incorporación de herramientas de monitoreo internacional de última generación. El Observatorio Internacional de Emisiones de Metano de Naciones Unidas (IMEO) presentó MARS, un sistema que utiliza satélites para detectar grandes eventos de emisión, notificar a gobiernos y operadores en tiempo real y hacer seguimiento de las respuestas implementadas. Para una cuenca como Vaca Muerta, dispersa geográficamente y con operaciones complejas, acceder a herramientas satelitales de monitoreo representa un salto cualitativo en la capacidad de supervisión provincial. Erin Tullos, de la Universidad de Texas at Austin, profundizó en métodos y escalas de medición disponibles, mientras que James Turitto, de Clean Air Task Force, especializó la capacitación en programas LDAR (detección y reparación de fugas) y uso de cámaras de infrarojo óptico. La segunda jornada fue casi un seminario técnico de certificación, con más de 200 participantes enfocados en actualizar competencias específicas.

Para el neuquino medio, estos detalles técnicos pueden parecer abstractos. Sin embargo, sus consecuencias son tangibles. Una provincia capaz de demostrar reducciones verificables de emisiones de metano mejora su reputación ambiental global, atrae inversiones en energías transicionales, fortalece su capacidad negociadora en mercados internacionales y, crucialmente, reduce la conflictividad local sobre la huella ambiental de Vaca Muerta. En Neuquén capital y en ciudades como Junín de los Andes o Zapala, donde la expansión de la cuenca genera tensiones entre desarrollo económico y calidad de aire y agua, contar con datos de buena calidad, verificables y independientes es fundamental para la gobernanza democrática del territorio.

Lo que hay que saber

  • Más de 450 profesionales participaron en Vaca Muerta Metano Near Zero 2026, realizado en Neuquén capital el 18 de septiembre, con representantes del Estado, empresas operadoras, organismos internacionales y universidades.
  • El objetivo central es desacoplar el crecimiento productivo de Vaca Muerta de sus emisiones de metano mediante tecnologías de medición, detección de fugas, verificación y reparación, con énfasis en herramientas de monitoreo satelital del Observatorio Internacional de Naciones Unidas.
  • La articulación entre sector público, industria, academia y organismos internacionales busca garantizar que cualquier expansión de la cuenca sea acompañada de datos ambientales de alta calidad, verificables y trazables, mejorando tanto la legitimidad regulatoria como la eficiencia operativa.

Preguntas frecuentes

¿Por qué le importa al neuquino común la medición de emisiones de metano en Vaca Muerta?

Porque Vaca Muerta rodea a localidades neuquinas y afecta la calidad del aire, el agua y los suelos. Contar con mediciones precisas, verificables y públicas permite que la ciudadanía y las autoridades sepan realmente cuánto contamina la actividad y si están funcionando las medidas de reducción. Sin datos confiables, no hay gobernanza ambiental real, solo promesas.

¿Esto significa que van a reducir realmente las emisiones o es solo un comunicado más?

El encuentro mostró que hay herramientas concretas disponibles: satélites que detectan fugas en tiempo real, cámaras de infrarojo, empresas comprometidas con reducción por razones de eficiencia, y organismos internacionales que verifican. Lo que falta es continuidad, presupuesto y voluntad política para implementarlo sistemáticamente. Los próximos meses dirán si Neuquén convierte esto en una política pública sostenida o si queda como un evento importante pero aislado.

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