Dos artesanas de Millahín Currical fueron reconocidas en la Rural de Palermo por sus trabajos en telar

Macarena Oses y Rosalía Dinamarca, jóvenes de la comunidad en Loncopué, obtuvieron Segunda Mención en la 54° Exposición Rural por sus piezas teñidas con tintes naturales. El reconocimiento visibiliza el patrimonio mapuche y abre caminos para posicionar el turismo rural en el interior neuquino.
General02/09/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

Macarena Oses y Rosalía Dinamarca, dos jóvenes artesanas de la Comunidad Millahín Currical en el paraje Huncal, fueron distinguidas por el ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales durante un acto en Casa de Gobierno. Ambas recibieron Segunda Mención en la 54° Exposición Rural de Palermo, uno de los escaparates más importantes del país para las producciones agroindustriales y artesanales. Oses fue reconocida por un sobrecama laboreado y teñido con tintes naturales, mientras que Dinamarca lo fue por un camino de labor y peinecillo con la misma técnica ancestral.

El reconocimiento reviste particular importancia en Neuquén porque coloca en el mapa nacional una expresión cultural viva del interior profundo de la provincia: el tejido mapuche realizado con saberes transmitidos generación tras generación. En un contexto donde muchas prácticas ancestrales se erosionan, que jóvenes de comunidades rurales como Millahín Currical dominen y continúen estos oficios representa un fenómeno de resistencia cultural y apropiación activa del patrimonio. El intendente de Loncopué, Daniel Soto, quien acompañó a las artesanas al acto en Buenos Aires, enfatizó que esta distinción trasciende un premio individual: es un acto de revalorización de las raíces neuquinas y mapuches que sustentan la identidad territorial.

Detrás de cada pieza exhibida en la Rural existe una cadena de saberes que comienza mucho antes de que la lana llegue al telar. El proceso incluye la crianza de los animales, la esquila, la obtención y preparación de la fibra, el hilado manual y finalmente el tejido en telar. Cada paso requiere experiencia acumulada, técnicas específicas y decisiones sobre tintes naturales, patrones y acabados. En el caso de Oses y Dinamarca, el uso de tintes naturales suma otra dimensión: respeta tradiciones ancestrales y conecta el trabajo textil con prácticas agroecológicas que caracterizan a las comunidades mapuches de la cordillera neuquina. El rol del Ministerio de Turismo provincial, a través de Artesanías Neuquinas, fue fundamental para visibilizar estas producciones en un escenario de envergadura nacional, permitiendo que historias tejidas en Loncopué llegaran a uno de los espacios más reconocidos del país.

Para Soto, la presencia de estas piezas en Buenos Aires representa mucho más que un logro comercial o mediático: es un acto simbólico que dignifica el trabajo de quienes habitan el interior neuquino y preservan la memoria de sus comunidades. En sus palabras, en cada tejido está "la historia de una familia de muchas generaciones, de la vida en el campo, de la trashumancia del criancero, del que lucha día a día contra las adversidades". Esta visión conecta directamente con una estrategia más amplia que desarrolla el municipio de Loncopué: transformar la localidad de un simple punto de paso hacia Caviahue-Copahue en un destino turístico con oferta propia que combine senderismo, turismo rural, pesca deportiva, gastronomía y experiencias vinculadas con la trashumancia. Las artesanías ocupan un lugar central en esa propuesta porque funcionan como puerta de entrada para que visitantes conozcan la identidad territorial y los saberes de las comunidades que habitan la región.

El impacto concreto para los vecinos neuquinos, especialmente para quienes viven en Loncopué y sus alrededores, es múltiple. Primero, estos reconocimientos generan incentivos económicos y visibilidad para que jóvenes continúen aprendiendo oficios tradicionales, lo que fortalece la cohesión comunitaria y evita la migración forzada hacia centros urbanos. Segundo, el posicionamiento de Loncopué como destino de turismo rural con identidad mapuche puede diversificar la economía local más allá de la ganadería y la agricultura de subsistencia. Tercero, el trabajo de Artesanías Neuquinas desde el nivel provincial contribuye a preservar expresiones culturales como el tejido y la lengua mapuche, que de otro modo correrían riesgo de desaparecer. Finalmente, estos procesos de revalorización territorial refuerzan el sentido de pertenencia y dignidad de comunidades históricamente marginalizadas, permitiendo que sus saberes sean reconocidos no solo localmente sino en espacios de importancia nacional como la Rural de Palermo.

Lo que hay que saber

  • Macarena Oses y Rosalía Dinamarca, jóvenes artesanas de la Comunidad Millahín Currical en Loncopué, recibieron Segunda Mención en la 54° Exposición Rural de Palermo por sus trabajos textiles teñidos con tintes naturales.
  • El ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales reconoció estas producciones a través de Artesanías Neuquinas, visibilizando el patrimonio mapuche del interior provincial en uno de los escenarios más importantes del país.
  • El municipio de Loncopué trabaja en posicionar a la localidad como destino turístico integrador que combine artesanías, senderismo, turismo rural, pesca deportiva y experiencias de trashumancia para transformarla de un lugar de paso a un destino con oferta propia.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa la Segunda Mención en la Rural de Palermo?

Es una distinción oficial otorgada por el ministerio de Turismo provincial a trabajos artesanales de excelencia técnica y valor cultural. Representa un reconocimiento nacional que valida la calidad y autenticidad de las producciones, en este caso tejidos elaborados con tintes naturales según técnicas mapuches ancestrales.

¿Cómo puede beneficiarse Loncopué de este reconocimiento?

El municipio está desarrollando estrategias para convertir a la localidad en destino turístico con identidad propia. Las artesanías funcionan como un eje central: atraen visitantes interesados en turismo cultural, generan oportunidades económicas para pequeños productores, fomentan que jóvenes continúen aprendiendo oficios tradicionales y fortalecen la preservación de la cultura mapuche en el interior neuquino.

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