Mote y ñaco artesanal: Blanca Guzmán preserva el sabor del norte neuquino

Desde hace más de 30 años, esta vecina de Andacollo elabora dos alimentos emblemáticos de la región siguiendo recetas de sus abuelos. Su trabajo mantiene viva una tradición gastronómica y cultural que define la identidad del norte neuquino.
General19/07/2026Redacción AbiertaRedacción Abierta

Blanca Guzmán lleva más de tres décadas preparando mote y ñaco en Andacollo, dos alimentos que forman parte del patrimonio gastronómico y cultural del norte de la provincia de Neuquén. Con recetas heredadas de sus abuelos y materia prima traída desde Chos Malal, esta vecina nacida en Ranquileo, cerca de Las Ovejas, sostiene un oficio artesanal que cada semana abastece a vecinos y clientes habituales del pueblo cordillerano.

En el norte neuquino, mote y ñaco no son simplemente alimentos: son parte de una identidad histórica ligada a arrieros, crianceros y familias que habitaron la cordillera durante generaciones. En localidades como Andacollo, Huinganco o Las Ovejas, estos productos siguen siendo parte de la mesa cotidiana, aunque cada vez son menos quienes los elaboran de manera completamente artesanal y con el conocimiento transmitido oralmente de abuelos a nietos. Blanca representa hoy una excepción valiosa en ese panorama.

El proceso de elaboración del mote, a base de granos de trigo cocidos y pelados, no admite atajos. Blanca lo describe con precisión: cocinar, lavar, volver a cocinar, enjuagar, dejar escurrir y recién entonces embolsar. Todo el día, sin apuros. El trigo lo compra en Chos Malal, la ciudad cabecera del departamento Minas, que funciona como punto de abastecimiento clave para los productores del área. En temporada estival, cuando el calor convierte al mote en uno de los productos más demandados, Blanca llega a preparar hasta 22 bolsas por semana, cocinando dos veces en esos días. La distribución es casi inmediata: su marido sale a repartir lo que queda y la gente ya sabe cuándo esperar. El mote no aguarda: pierde sabor si pasa demasiado tiempo en la heladera, y eso obliga a una lógica de producción y consumo que se parece más a la de una huerta que a la de una fábrica.

El ñaco, la otra especialidad de Blanca, es harina de trigo tostada y molida artesanalmente, y tiene presencia durante todo el año. Fue durante siglos el alimento energético por excelencia de los pobladores del norte neuquino: liviano para transportar, fácil de preparar y altamente nutritivo. Se toma con leche, con vino o con cerveza, según la costumbre de cada familia. Blanca también recuerda la cheica, una preparación antigua que combinaba ñaco con cebolla y ají en una pequeña olla, y que hoy sobrevive apenas en la memoria de los pobladores más mayores. Que una vecina de Andacollo pueda describir esa receta en detalle en 2026 es, en sí mismo, un acto de preservación cultural.

Para el vecino del norte neuquino, el trabajo de Blanca Guzmán tiene un valor concreto y cotidiano: garantiza el acceso a productos tradicionales que de otro modo serían difíciles de conseguir fuera de las fiestas regionales o de los circuitos turísticos. La Fiesta Provincial del Mote y la Tradición, que cada verano se celebra en Huinganco, es el evento más visible de esta cultura gastronómica, pero el verdadero sostén de esa tradición ocurre semana a semana en cocinas como la de Blanca, donde el saber de los abuelos se convierte en bolsas que llegan a la mesa de los vecinos. En un contexto donde las tradiciones del interior provincial compiten con la cultura de consumo masivo, el oficio de esta mujer de Andacollo es también una forma de resistencia y pertenencia.

Lo que hay que saber

  • Blanca Guzmán elabora mote y ñaco artesanal en Andacollo desde hace más de 30 años, usando recetas heredadas de sus abuelos y trigo comprado en Chos Malal.
  • En temporada alta llega a producir hasta 22 bolsas de mote por semana, con una demanda que se agota casi en el día por las características del producto fresco.
  • Su trabajo preserva preparaciones como la cheica, una receta antigua a base de ñaco, cebolla y ají, que prácticamente solo sobrevive en la memoria oral de los pobladores más antiguos del norte neuquino.

Preguntas frecuentes

¿Dónde se puede conseguir el mote y el ñaco de Blanca Guzmán?

Los productos se distribuyen directamente en Andacollo. La demanda es alta y la producción se agota rápidamente, por lo que los clientes habituales ya conocen los días de elaboración. No se trata de un comercio formal con horario fijo, sino de una producción artesanal de alcance local.

¿Qué es el ñaco y cómo se consume?

El ñaco es una harina de trigo tostada y molida artesanalmente, tradicional del norte neuquino. Se puede tomar mezclado con leche, vino o cerveza. Es un alimento muy energético que durante generaciones fue parte fundamental de la dieta de arrieros y crianceros de la región cordillerana.

Te puede interesar