
Jóvenes con discapacidad de Chos Malal hacen sus primeras experiencias laborales reales
Redacción Abierta
Por segundo año consecutivo, la Escuela Integral para Adolescentes y Jóvenes con Discapacidad (Eiajd) N°8 de Chos Malal coordina pasantías laborales para sus estudiantes en empresas y organismos públicos de la región del norte neuquino. El proyecto, que articula formación en los Centros de Formación Profesional (CFP) N°7 y N°20 con prácticas reales en el mercado laboral, ya suma diez pasantes entre ambas ediciones y registra su primer resultado concreto: dos jóvenes que participaron el año pasado consiguieron empleo formal en los lugares donde hicieron sus prácticas.
El dato no es menor para el norte de la provincia. Chos Malal es la ciudad más importante del Alto Neuquén, una zona históricamente postergada en materia de servicios educativos especializados. Que una escuela de educación especial diseñe un puente sistemático entre la formación profesional y el mercado de trabajo local, con seguimiento pedagógico y acompañamiento familiar incluidos, representa un avance significativo en una región donde las oportunidades laborales para personas con discapacidad son escasas y poco visibles.
El director institucional, Roberto Crisástomo, explicó que el proceso arranca con la capacitación de los estudiantes en oficios específicos. Los trayectos formativos incluyeron auxiliar de panadería y panificación, manejo de plantas aromáticas e hidroponía, y manipulación de alimentos, un módulo que el docente calificó como "indispensable para estar en muchos espacios de trabajo". Una vez finalizados esos recorridos, la Maestra de Apoyo a la Inclusión (MAI) y la terapista ocupacional de la escuela trabajan junto a cada joven para identificar en qué tipo de espacio quiere hacer su práctica, priorizando sus intereses y deseos personales antes que cualquier otra consideración.

Los espacios que abrieron sus puertas al proyecto son variados y abarcan tanto el sector público como el privado. En Chos Malal, las pasantías se desarrollaron en el archivo histórico municipal, el hotel de la Mutual de la Policía, un supermercado local, un vivero y una panadería. En Taquimilán, localidad ubicada a unos 50 kilómetros al sur de Chos Malal, participaron el área de Mujeres del municipio y los bomberos voluntarios. En el vivero, por ejemplo, los pasantes se encargaron de clasificar y fraccionar semillas, multiplicar y trasplantar plantines, y gestionar el stock de insumos, tareas concretas con responsabilidades reales dentro de una cadena de trabajo.
Para los vecinos de Chos Malal y la región, el impacto más visible de este proyecto es doble. Por un lado, jóvenes con discapacidad que antes difícilmente accedían a una experiencia laboral formal ahora cuentan con un camino trazado, con capacitación previa, acompañamiento durante la práctica y seguimiento posterior. Por otro lado, el proyecto trabaja activamente sobre las expectativas familiares: Crisástomo subrayó que la iniciativa "ayuda a que las familias se den cuenta de que sus hijos tienen derecho a elegir, decidir sobre sus vidas y a tener más oportunidades", una dimensión que suele ser tan decisiva como la formación misma. Los dos jóvenes que lograron insertarse formalmente en el mercado laboral son la prueba más concreta de que el modelo funciona y de que el norte neuquino puede replicar experiencias de inclusión que en otras zonas de la provincia llevan más años de desarrollo.
Lo que hay que saber
- La Eiajd N°8 de Chos Malal lleva adelante pasantías laborales por segundo año consecutivo, con estudiantes que primero se capacitan en los CFP N°7 y N°20 en oficios como panadería, hidroponía y manipulación de alimentos, y luego eligen dónde hacer sus prácticas.
- Entre ambas ediciones del proyecto ya participaron diez pasantes, y dos jóvenes de la primera edición lograron conseguir empleo formal en las empresas donde hicieron sus prácticas laborales.
- Los espacios participantes abarcan tanto organismos públicos como privados en Chos Malal y Taquimilán: desde el archivo histórico municipal y la Mutual de la Policía hasta una panadería, un vivero, un supermercado y los bomberos voluntarios de Taquimilán.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puede sumarse un comercio o institución de la zona a este programa de pasantías?Según lo informado por la escuela, los espacios de trabajo se articulan a través de la Maestra de Apoyo a la Inclusión y la terapista ocupacional de la Eiajd N°8. Los interesados pueden contactarse directamente con la institución educativa en Chos Malal para conocer las condiciones y el tipo de acompañamiento que ofrece la escuela durante toda la práctica.
¿Los jóvenes que hacen las pasantías reciben algún tipo de remuneración o certificación?La nota oficial no especifica si existe remuneración durante las prácticas. Lo que sí está confirmado es que los estudiantes primero obtienen certificación de los cursos realizados en los Centros de Formación Profesional, y que la pasantía en sí tiene seguimiento pedagógico formal. En los casos en que la inserción derivó en empleo, esa incorporación fue en carácter formal, según informó el director del establecimiento.



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